Hace rato largo que tengo un anhelo en el corazón que me tiene preocupado. Como dice la rocola bacalao "un vacío en el alma no me deja estar en calma, tengo el ceño fruncido y la lengua lampiña (give me hawaiana but sin piña!!!)." Me senté a escribir y veamos que sale, no tengo nada planeado pero algunos temas me andan rondando la cabeza.
La gente dice que soy complicado. La verdad yo creo que lo que pasa es que para mí hay que ser descomplicado en las cosas poco importantes, como por ejemplo el famoso "¿Qué quieren comer?", o "¿a dónde nos vamos?", o sobre temas como la ropa que me pongo o si me corto o no la barba. En esos temas yo soy sumamente descomplicado, medio que me da igual. Más me importa la calidad de la compañía que la actividad en sí. Soy complicado en las cosas que creo que no se pueden negociar. En lo referente a la verdad de Dios, a la moral que manejo, a los principios que defiendo, ahí si soy exigente y no cedo fácilmente.
Creo que uno de los problemas del mundo es que, debido a que a la gente se le ha enseñado que lo importante es lo material y lo físico (puro hedonismo puro), la gente se complica en exceso por la ropa, la comida, la lámpara y el bochinche (jejeje) y es "descomplicada" en todo lo demás. Si requiere algo de esfuerzo, no van a misa el domingo siendo católicos (al menos de nombre y de boca para afuera) y por eso son descomplicados. O no son capaces de defender una idea (cualquiera esta que sea) y solo "they go with the flow". Y por eso son descomplicados.
Puedo aceptar que yo sea un tipo difícil, incómodo. Pero me pongo la ropa que tengo y mis únicas limitaciones en ese sentido son las que nacen de las cosas de verdad importantes. Por ejemplo, que sea ropa de hombre (y esos pantalones tubo y camisetas pegadas de cuello en V que usan ahora los mocosos NO son ropa de hombre) y que no se vaya contra el decoro de un cristiano y la sencillez de un consagrado a María. La moda me vale hongo porque creo que tú defines la persona que eres, tú la descubres al entender lo que Dios te hizo, y no necesitas que 4 jetones en París te digan lo que pega y lo que no. Si una moda te gusta, ponte. Si no te gusta, rebélate y no te pongas. Tu imagen tiene que ser tuya, a imagen de Dios. Que tipo complicado que soy, ¿no? A mí me parece lo más simple.
A veces una persona se te mete en la cabeza y no te deja en paz. Yo me esfuerzo cuando eso me pasa por quitarme eso de ahí, pero no lo logro. Supongo que lo que hay que hacer es abandonarse en Dios, rezar por esa persona full y dejar que las cosas sigan su curso, mientras tú tomas las decisiones pertinentes (si tienes que olvidarte de eso, o si tienes que tomar acción en algún otro sentido).
Suficiente por hoy. TOTUS TUUS.
La gente dice que soy complicado. La verdad yo creo que lo que pasa es que para mí hay que ser descomplicado en las cosas poco importantes, como por ejemplo el famoso "¿Qué quieren comer?", o "¿a dónde nos vamos?", o sobre temas como la ropa que me pongo o si me corto o no la barba. En esos temas yo soy sumamente descomplicado, medio que me da igual. Más me importa la calidad de la compañía que la actividad en sí. Soy complicado en las cosas que creo que no se pueden negociar. En lo referente a la verdad de Dios, a la moral que manejo, a los principios que defiendo, ahí si soy exigente y no cedo fácilmente.
Creo que uno de los problemas del mundo es que, debido a que a la gente se le ha enseñado que lo importante es lo material y lo físico (puro hedonismo puro), la gente se complica en exceso por la ropa, la comida, la lámpara y el bochinche (jejeje) y es "descomplicada" en todo lo demás. Si requiere algo de esfuerzo, no van a misa el domingo siendo católicos (al menos de nombre y de boca para afuera) y por eso son descomplicados. O no son capaces de defender una idea (cualquiera esta que sea) y solo "they go with the flow". Y por eso son descomplicados.
Puedo aceptar que yo sea un tipo difícil, incómodo. Pero me pongo la ropa que tengo y mis únicas limitaciones en ese sentido son las que nacen de las cosas de verdad importantes. Por ejemplo, que sea ropa de hombre (y esos pantalones tubo y camisetas pegadas de cuello en V que usan ahora los mocosos NO son ropa de hombre) y que no se vaya contra el decoro de un cristiano y la sencillez de un consagrado a María. La moda me vale hongo porque creo que tú defines la persona que eres, tú la descubres al entender lo que Dios te hizo, y no necesitas que 4 jetones en París te digan lo que pega y lo que no. Si una moda te gusta, ponte. Si no te gusta, rebélate y no te pongas. Tu imagen tiene que ser tuya, a imagen de Dios. Que tipo complicado que soy, ¿no? A mí me parece lo más simple.
A veces una persona se te mete en la cabeza y no te deja en paz. Yo me esfuerzo cuando eso me pasa por quitarme eso de ahí, pero no lo logro. Supongo que lo que hay que hacer es abandonarse en Dios, rezar por esa persona full y dejar que las cosas sigan su curso, mientras tú tomas las decisiones pertinentes (si tienes que olvidarte de eso, o si tienes que tomar acción en algún otro sentido).
Suficiente por hoy. TOTUS TUUS.
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