martes, 2 de diciembre de 2014

montando en cólera.

Tengo iras. Entre los intelectualoides anti-chespirito y los "brillantes" anti católicos nos quieren cagar la vida una vez más. 
Entrando y mamando: el sistema de educación sexual para animalitos calenturientos que se ha llevado a cabo en los últimos años en el Ecuador NO FUNCIONA. Vayan y vean las estadísticas de inicio de actividad sexual, de embarazos adolescentes, de mortalidad materna, de prevalencia de enfermedades de transmisión sexual. Repito, genios, NO FUNCIONA. Y NUNCA HA FUNCIONADO. Basta ver a nivel mundial los lugares donde se regala condones y se enseña a los niños a masturbarse comparados con aquellos en los que se impulsa la fidelidad y la abstinencia.
Qué responden los ignorantes? que la legalización del aborto ayudaría a bajar los índices de mortalidad materna, por ejemplo. Mentira. Los países con mejores promedios de salud materna son aquellos en los que SE PROHÍBE EL ABORTO EN TODAS SUS FORMAS. Que el condón es seguro? Vayan y lean las estadísticas pertinentes. Además no te protege de las enfermedades que se pasan por la piel, sin necesidad de contacto de fluidos. Si además le sumamos un desprecio de la fidelidad y de la abstinencia, conseguimos más gente teniendo relaciones sexuales con más gente, lo que significa más enfermedades, y con condones que fallan cada cierto tiempo, más embarazos no deseados. Y qué más? píldoras del día después para tooooodos los irresponsables que tienen miedo a las consecuencias de sus actos. Vayan y lean las consecuencias de esas pastillas, que son una bomba de hormonas, en la salud de las mujeres a nivel mundial. 
Ahora el Gobierno Nacional (del cual yo soy crítico y por lo general opositor), consciente de la inefectividad de estas políticas, opta por poner a cargo a una persona diferente, con una idea distinta de como enfrentar estas problemáticas. Pero los premios Nobel de la Tolerancia, los Apóstoles de la Diversidad, los Dalai Lamas de la Inclusión, son los primeros en descartarla no por sus credenciales o falta de las mismas, sino por ser católica. Supuestamente del Opus Dei. Oigan, adalides de los derechos igualitarios, ustedes con todos sus títulos universitarios en estudios de la Mujer, arte contemporáneo, sociología de la modernidad, pole dance, género y sociedad, etc; están seguros de que una persona no puede ejercer un cargo por sus convicciones religiosas? Me dan náuseas.
Es simple: hay cosas que funcionan y cosas que no. Podríamos hablar de la dignidad de la persona, del valor de la familia, de la patria potestad, pero se que son conceptos que se pierden en aquellos que se rehusan a tomar responsabilidad por sus acciones, y a entender que hay una mayoría de ecuatorianos que no estamos de acuerdo con como se han llevado las cosas hasta ahora. Si quieren andar de fornicarios, páguense sus propios condones. Cúrense sus propias infecciones. Háganse cargo de las criaturas que traen al mundo con sus acciones, y entiendan que, POR MÁS QUE LOS LEGULEYOS QUIERAN O NO DARLES CONDICIÓN DE SUJETOS DE DERECHO A LOS NIÑOS POR NACER, ESO NO CAMBIA QUE SON SERES HUMANOS. Y SU ELIMINACIÓN ES ASESINATO. Si mañana deciden por ley que los GLBTI no son sujetos de derecho (o como sea que diga) estaría bien que se los asesine? No. Porque el valor de la persona humana no se lo da el marco jurídico, manipulable para adaptarse a las necesidades políticas y económicas (el aborto es una industria de cientos de millones de dólares), sino su humanidad en sí misma. Y no hay un científico serio en el mundo que niegue la condición humana del feto.
Son peones del sistema, del que les vende condones para "evitar" y abortos para "solucionar". Se habrán puesto a pensar en que hay ALGUIEN vendiendo esos condones, esas pastillas, esos abortos, esa ideología? Que en nombre de unos derechos más inventados que el talento de calle 13 les usan como departamento de marketing y relaciones públicas? Supongo que no.

Chespirito era provida. Y me come cemento que unos pocos intelectualoides que probablemente ven programas sin valor real (como Family Guy por ejemplo) y los celebran como iconoclastas e innovadores se metan con chespirito por su supuesta violencia y otros defectos. Vean jetones, la vida es así. Hay niños pobres, hay gente luchando, otros no pagan la renta, etc. Pero el mensaje de Chavo a la larga era que así y todo, nos podemos querer. En medio de nuestros conflictos y defectos, carencias espirituales y materiales, nos reunimos a festejar, nos juntamos a llorar. O es mejor un programa basura como Barney, donde todo es perfecto? o la atorrante de Dora la exploradora? Escondamos la pobreza en la tele? Escondamos los conflictos? No. Reírse de malentendidos y golpes no tiene nada de malo. Porque a la final de lo que nos acordamos es de que el Chavo volvió con la cabeza muy en alto porque no era él el ratero. De que le llevaron a Acapulco, de que regaló su camioncito a un niño pobre y de que nos invitaba a buscar a Jesús. Y eso, y el hecho de que era provida, es probablemente lo que los intelectualoides (que ven Natural Born Killers sin inmutarse) encuentran tan objetable en un programa que nos hizo reír por muchos años a muuuuuuchos de nosotros. Porque de alguna manera nos caló en el corazón.

Winston Churchill decía (y yo parafraseo) que el problema de hoy es que la gente no quiere ser útil sino importante. A veces, estimados promulgadores de la promiscuidad y del intelectualoidismo (linda palabra me acabo de inventar) la mejor manera de ser útil es callarse y pensar. Y ahí tal vez, solo tal vez, descubran que hay que intentar ser útil, porque por naturaleza todos, TODOS, somos importantes. Porque somos amados. 

martes, 28 de octubre de 2014

La tristeza y el alivio.

Cuando la gente te saluda con una efusividad que no parece natural, a pesar de que tu no les correspondes, por lo general quiere decir que estás en un lugar al que no perteneces, o en el que no te quieren. Y ellos quieren hacer parecer, tal vez con la mejor de las voluntades, que no se dan cuenta de ese sencillo hecho. Cuando no logras entrar en el ritmo de los otros, alegrarte con lo mismo o reírte siempre de los mismos chistes, cuando simplemente no tienes las capacidades o las virtudes mínimas y sientes que la gente te ve con pena, aunque tal vez no sea así. Cuando te das cuenta de que no sirves para nada, que te has convertido en una piedra en el zapato, que vives de un pasado que ya no vale para nada, y que a nadie le importa tu opinión, porque de hecho dejó de ser relevante. Cuando te das cuenta de que todas estas cosas, que deberían dolerte, te dejaron de importar, y lo único que te da tristeza es haber fallado una vez más, no haberte dado cuenta de que estabas solo, no haber entendido que confiar en otros no sirve para nada si no pones el 99% tú, tú solito, porque al resto le vale. Cuando la tristeza es por fallarle a Dios y a ti mismo, y que no tengas un solo amigo que te de pena perder, cuando te deje de importar lo que otros esperan de ti porque dejaron de esperar nada de ti, es momento de dar paso a la ruptura. Y con la ruptura viene el alivio.
El alivio de dejar de querer cumplir reglas por cumplir, el alivio de dejar de tener cuidado de presentar la imagen políticamente correcta que se te pide (para evitar que los idiotas de afuera juzguen de acuerdo a su condición). El alivio de despreocuparte de que nadie entienda un carajo de lo que hablas, el alivio de no tener que asentir sin entender. El triste alivio de perder algo bueno pero difícil. Ese alivio que debe sentir aquel al que la camiseta del Liverpool le quedó grande, y que para él no aplicó el "YOU'LL NEVER WALK ALONE", cuando vuelve a su equipo chico pero querido. 
Pero también el alivio de reafirmarse en el hecho de que no quiere pertenecer al sistema, ponerse camisa, cortarse la barba, ganar mucha plata y no comer azúcar.

El alivio de saber que, si le toca volver, volverá siendo el mismo outsider, el que alguna vez quiso servir hasta la sangre allí donde no calza, donde no alcanza con buenas intenciones, donde hay que quebrarse a uno mismo para que sea verdadero.

El alivio de saber que, aunque uno no pueda contarse como uno de ellos, todavía hay gente buena dando su vida por hacer cada día la diferencia.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Cuando creías que me puse profundo....

No puedo ser "intelectual" a pesar de que me apasiona el conocimiento y me quita el sueño la incertidumbre. No puedo ser "intelectual" porque desprecio la danza contemporánea (y el ballet folclórico Jachigua), porque nunca he ido al Pobre Diablo, porque no tengo nada en contra (ni a favor) de los toros. No puedo ser intelectual porque me encanta Cortázar pero nunca leí Rayuela, porque con Borges me veo cada pasando par años, porque Cien Años de Soledad me costó como cien años y la muerte de cada Aureliano fue un infinito alivio.
No puedo ser intelectual porque creo que el sexo es sagrado, y por ello íntimo, exclusivo. No puedo porque me río con El Chavo y me gusta Julio Jaramillo.
No puedo ser intelectual porque me desagrada ver hombres besándose, porque no les veo la gracia a los gatos, y el cine arte aparte de aburrirme, me incomoda.
Porque les tengo terror a las drogas, porque les tengo pánico a las modas, porque me gusta el vino pero prefiero la Coca Cola. No puedo porque si fumo es por vicioso, no por rebelde, no puedo porque me gusta el fútbol genuinamente y no como un puente que me una al hombre común o alguna estupidez así, o como una reivindicación de la igualdad de los sexos como les pasa a las feministas; no puedo porque me gusta bailar con una pelada y no tiene porque ser signo de nada.
No puedo porque me apesta Picasso, no entiendo los Pollock y de Botero ni hablar.
No puedo en resumen, porque no creo que la felicidad sea muy difícil de encontrar, porque está ahí al alcance de todos y no hay que rebuscar mucho. No puedo porque no creo que unos pocos iluminados tengan más derecho que un montón de sacrificados a encontrar la receta, el mapa, el diseño, el camino.
No puedo porque es difícil ser novedoso y actual cuando a la final de cuentas lo que importa es lo permanente.
No puedo, porque si bien Dios ha muerto, por las mismas ha resucitado.

Y no quiero, porque a pesar de ser una mierda, quiero servir para algo.

Tubérculo del sancocho para los progres.
Gracias, saludos en casa.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Primero, amigos míos todos, sepan que les quiero mucho y que cualesquier cosa que yo diga no tiene dedicatorias personales (aunque me acuerde de algunitos cuando escribo ciertas cosas). Dicho esto, diré que la sobreabundancia de  selfies es muy mala señal.  En mi opinión personal, la gente que se anda tomando mucha foto de por sí demuestra fuerte inseguridad, necesidad de afirmación externa o simplemente la superficialidad propia de la estupidez congénita. 
Una confesión: dos veces me he tomado fotos sin intención cómica (y con intención cómica tal vez dos veces más) y era para poder tener un control documental del largor de mi barba. Vanidad, puede ser, pero quería poder comparar para ver hasta dónde podía llegar.
Fuera de eso, empecemos por la estupidez congénita. Nada que hacer.
Después, el tema de la inseguridad. No hay que tener necesidad de reafirmarse con la aprobación de otros. Por ejemplo, tal vez yo busco reafirmarme con la aprobación de otros a lo que publico aquí. Si ese es el caso, qué pena que me doy.  Pero en verdad trato simplemente de sacarme de encima ideas y fastidios escribiendo, y publicando creo que al menos da la sensación de que alguien te está oyendo. Además por ahí capaz a alguien de algo le sirve, aparte de a mí. Pero trato de estar consciente de la lucha. 
Si cada cosa chévere alaja que haces con tus amiwis y tus bodis andas publicando es porque quieres que todo el mundo sepa que eres feliz, y si quieres que todo el mundo sepa que eres feliz, probablemente no eres feliz. Si vives más en el facebook que afuera es porque lo que tienes afuera mucho no te convence. Y miren que se los dice uno que pasa demasiado tiempo en el facebook, y que se divierte como loco publicando pendejadas.
Se me acaba de ocurrir que los que lean esto probablemente van a ser los que no publican selfies, y los que se pasan publicando selfies no van a leer. Así que estamos perdiendo el tiempo. Denles unfriend a los que publican mucha basura (empezando por mí si les parece) y bloqueen y denuncien a los que pasan publicando de como los animales son más inteligentes que los seres humanos con mil fotos de un perro al que le quieren más que al prójimo. Ya publicaremos algo más condumioso en una ocasión más propicia, porque están pasando el final de El Señor de los Anillos y dio ganas de ir a ver.

martes, 19 de agosto de 2014

La oda del malagradecido.

Señoras, señores, buenas noches. Para mí es un gran honor presentar a el bachiller.
La presente publicación va a ser una lista de las grandes estupideces que la gente hace con la mejor de las intenciones, como el señor que lleva su batería para acompañar al de la guitarra en la misa (y los muchos que acompañan con las palmas) o la gente que cree que el papel reciclado es más ecológico que el papel normal. Por eso, sin orden particular ni razón mejor que mi opinión infundada, les presento la lista de las acciones propias del tonto alegre!!!!

1.- la fiesta sorpresa: es una tontería porque NUNCA ES SORPRESA. A menos que logres que todos se callen la boca al mismo tiempo, y esconder 40 automóviles, y que toda la gente a la que le vale hongo la sorpresa llegue antes y no AL MISMO TIEMPO que la persona objeto del homenaje. Además está la indiscutible posibilidad de que a la persona no le haga gracia, en cuyo caso vas a tener una casa llena de gente (y una gran mayoría que va porque no tenía mejor plan) a la que no le importa demasiado el homenaje, con tal de que la música esté buena, haya agradable presencia del sexo opuesto y alcohol suficiente, y es un castigo para el festejado. 

2.- la gente que te dice que estás guapo/a: es una estupidez bien básica. Si eres guapo, probablemente a estas alturas ya lo sepas.  Cuando te lo dicen corres el riesgo de creértelo siendo feo/a, y si no te lo crees porque eres una persona cuestionadora y poco confiada, vas a entender que la persona que te dijo a) no tiene en mucha estima la verdad si va en desmedro del quedar bien o b) no te cuida de tu probable vanidad, en el caso de que de hecho seas guapo. Este punto se perdona sólo a abuelas, abuelos, padres, madres, o esposos y novios bien llevados. 

3.- la gente que para en el redondel para dejar entrar a otros al redondel (por lo general son de provincia).

4.- la gente que regala ropa: a menos que en verdaaaaad le conozcas a la persona, vas a fallar en gusto o talla. Y esa ropa va a un closet para siempre o se recicla como regalo, cosa que además por lo general ofende al regalante (como si el fin del regalo fuera satisfacer al regalante). Además, con la estúpida idea de que la moda no incomoda, acaban regalando cosas que un hombre que se precie de serlo no se pondría nunca, ni peor regalaría. O esas vainas que no dejan nada a la imaginación para las damas. A mí por ejemplo, lo único 100% seguro que me ponga es la camiseta del Celtic, y este año ya me regalaron (éxito!!!).

5.- la gente que te ofrece trago "insistentemente": a veces es por querer que pases lindo porque su estupidez le impide entender que el trago no es condición "sine qua non" para pasar lindo, pero a veces es porque en su absurda maldad necesita justificar su alcoholismo viendo que otros también lo hacen, que es "normal". Encima después festeja, como si el que yo me tome un whisky fuera lo mismo que cuando ellos se embrutecen con zhumir y ron con cola. Borrachos de pueblo, no es gran cosa tomarse o no un trago, dejen de hacer relajo y ser encamosos!

6.- la gente que te dice que no tomes coca cola, o no comas pan, porque ellos hacen yoga y tienen una vida de salud y hedonismo: ¿quién tiene dos pulgares y le importa un carajo tu opinión? 


Si me dices que no me drogue te agradezco, o si me recomiendas que no tenga una vida de crimen y suspenso. Pero que tu prioridad en la vida sea la salvación de las ballenas y la comida orgánica es asunto tuyo. Prefiero que reces por mí, me haces más bien que si dejo la coca cola. (Aquí entra también la gente que te dice que estás muy gordo o muy flaco: quieren hacerte un favor o hacerte sentir mal?)


7.- La gente que sabe más que tú de todos los temas y se escandaliza de que no le hayas pedido guía y consejo: broder, si eres ingeniero, no me digas tu sabia opinión de marketing. Yo no te voy a guiar en leyes. Y en los demás aspectos de la vida, si quisiera vivir como tú, te pediría que me enseñes.

8.- Esos brillantes que porque no les gustó una película te cuentan la trama para que no veas ("no vas a ver igual entonces te cueeento..."), que por lo general son además los que no les gustó porque no entendieron.

9.- La gente que les festeja las estupideces a los amigos, o peor aún, a los hijos, para hacerles mejorar el autoestima. Y la gente que les miente a los hijos haciéndoles creer que son buenos para todo, en lugar de enseñarles que pueden ser buenos en casi cualquier cosa si se sacan la maaaadre trabajando.

Y ahí acaban las que se me ocurren. Saludos.

TOTUS TUUS.

domingo, 20 de julio de 2014

Sobre la sociedad distópica y el mundo que se avecina.

El otro día me encontré esa frase genial de Mark Twain (o al menos a él se la atribuyen) que dice algo así como "Los políticos y los pañales deben cambiarse con frecuencia. Y por las mismas razones". Y me puse a pensar en ese género literario que está tan de moda y que de hecho a mí me gusta full, el de la ficción distópica. Normal es que a uno como yo, que cree que el mundo está lleno de conspiraciones y sociedades secretas le guste dicho género, aunque a veces me creo lo que dice la versión fílmica de esa obra maestra de las ideas que es The Hitchhiker´s Guide to the Galaxy, cuando el protagonista (Arthur Dent) descubre que la Tierra no es lo que aparenta y dice que siempre ha sentido que lo están observando y algo grande está pasando (o algo así) y el man que le pasa el dato (que se llama Slartibartfast) le dice que eso sólo es paranoia perfectamente normal, y que todo el mundo en el universo la tiene. Igual, algunas reflexiones sobre este género tan cool, para que lean, vean, jueguen, y se hagan paranoicos como yo.

¿Qué es la ficción distópica? En pocas, es aquella en la que se da lo contrario de una utopía. Donde un cierto plan del gobierno para la felicidad perfecta de sus ciudadanos simplemente salió mal y todo se está yendo al Cairo.

Ejemplos: Entre los más recientes tenemos Hunger Games, donde los poderosos tienen a los de abajo aplastados y usan los juegos del hambre como símbolo de su poder, y como distracción para los otros de arriba, que acaban siendo unos insensibles embotados por el pan y el circo. De paso, aquí vale mencionar el grandísimo precedente que sentaron en ese sentido dos excelentes (y subvaloradas) novelas de Stephen King: The Running Man y The Long Walk. No sólo por el uso del circo como distracción y control (reality shows anyone?) en los cuales gente participa muchas veces por necesidad y otras por una enfermiza necesidad y deseo de fama y fortuna, de ser "alguien" (reality shows anyone?) sino también por "libertades" controladoras, como la legalización y casi que ánimo de parte del gobierno al consumo de marihuana, en el caso de la sociedad del Running Man.

Otro ejemplo reciente es Divergent, donde la manipulación genética del gobierno ha generado sociedades falsas a manera de experimento, y una discriminación genética parece ser excusa para desviar la atención de otras injusticias.

Aquí vale hacer una pausa para decir que si bien Hunger Games y Divergent son bieeeen entretenidos (3 libros cada uno) tienen el problema de la relación sentimental escrita por mujeres, en la que el lector varón se indigna porque las mujeres actúan como mujeres (y por ende no se les entiende nada) y los varones también actúan como mujeres (y te das cuenta de que estas autoras entienden a los hombres tanto como nosotros a las mujeres) muy a la Harry Potter, donde la relación entre Harry y sus amigos más se parece a la relación entre las protagonistas de Mujercitas que a la de una Band of Brothers. Dicho esto, Harry Potter para mí es literatura de supermercado, aunque algún mérito ha de tener si genera tanta plata. Yo creo que capaz es porque apunta a los huecos de la civilización occidental: sentimentalismo, obsesión con lo oculto, fuga de la realidad a través de soluciones mágicas y no trabajo, etc. Esa es mi opinión, insúltenme a gusto.

Después hay que mencionar a los grandísimos representantes de este género: George Orwell y Aldous Huxley, con 1984 y Brave New World respectivamente.
En la de Huxley (publicada en 1932) hay algunos elementos que vale la pena pensarles: una sociedad cuya población está limitada a un número específico, absoluta promiscuidad sexual, destrucción de los conceptos de familia, reproducción planificada y tecnificada, control a través de drogas (las cuales buscan suplir las necesidades de realización y absoluto), establecimiento de castas a través de la genética y el lavado de cerebro desde la más temprana edad, condicionamiento para que la gente odie estar sola y el concepto de ser individual sea descartado, consumismo institucionalizado, etc.. ¿No les suena conocido?

En 1984,tenemos el estado totalitario que vigila cada uno de tus movimientos y reescribe el pasado para que esté de acuerdo con los "ideales" del partido. El proverbial "Big Brother" siempre te está viendo, no te vayas a salir de la línea que se te ha asignado. Igual, hay un sistema de castas, unos pocos privilegiados con el Hermano Mayor por encima de todos.

Aparte tenemos ejemplos como Matrix, que nos movió el piso a los que teníamos unos 15 años cuando salió, por ese concepto de despertar a la falsedad de la sociedad en la que te mueves para darte cuenta de que en verdad eres un esclavo, un engranaje en el sistema.

Otro ejemplo que me encanta es Bioshock. En esta historia un hombre construye una ciudad submarina bajo una premisa: "NO GODS OR KINGS. ONLY MAN". Pero la absoluta libertad moral lleva a líos de poder y a la destrucción de la sociedad por una manipulación genética que, sin límites éticos, vuelve locos a los habitantes y los convierte en armas vivas. A la final tú eres un peón en el juego de poder de otros, manipulado en todos los sentidos.
Bioshock Infinite también tiene una historia interesante, que muestra la lucha de un hombre contra un todopoderoso "Profeta" que controla una sociedad desde el miedo religioso y la promesa de no cometer los errores del mundo de abajo, o incluso corregirlos desde su sabiduría. Después vas cachando que hay muchos caminos que el mismo hombre puede recorrer, y el choque cuando esos caminos se entrecruzan. 

Ahora, ¿a qué voy con todo esto? Muchas de estas obras tienen una característica. Hacen lo mismo que los cómics: llevan al extremo una situación para que sea evidente y veamos clara la película. Pero podemos ver algunas cosas interesantes que a mí me gusta masticar.

Uno: los métodos de control. Desde el control del poder militar, pasando por el control de la información, llegando a la satisfacción de las necesidades materiales y sensuales podemos ver cómo se han controlado las sociedades desde siempre. Otra es la elevación de gente común al nivel de dioses infalibles, o la promesa de la absoluta libertad que se cae por su propio peso.

Dos: las motivaciones de los de arriba. Creen entender la naturaleza humana y el funcionamiento social, y son más inteligentes que los demás, más preparados, mejores. O simplemente les gusta el poder y sus beneficios.

Tres: el espíritu humano que siempre acaba por rebelarse contra el sistema que se le quiere imponer, porque intuye que hay algo más y ese algo es esencialmente indomable e incómodo para el sistema.

Hay un hilo común en las sociedades distópicas de la ficción: el borreguismo. La comodidad por encima de todo. Desde el totalitarismo más totalitarista del mundo mundial hasta la pretensión de una libertad moral y económica total (en la que en lo único que no tienes libertad de hacer es cuestionar los límites de la libre libertad libertaria) encontramos el mismo problema, y es que el hombre no puede vivir de pan y circo o como animal de carga mientras los de arriba hacen lo que quieren. Y por eso es que los políticos y los pañales tienen que cambiarse con frecuencia.

No sé la intención de los autores de las obras. Reflexiono un poco, a mi gusto y como me da la gana. Luego no me salgan con que tal y cual autor pensaba tal y cual cosa, porque yo rescato lo que me parece y saco unas ideas que me inquietan, y que me llevan siempre a Dios.

Siempre a Dios porque sólo en Él encuentro el equilibrio en la libertad y la respuesta al desbalance que se genera cuando uno no quiere ser lo que otros quieren que sea. Sólo Él confirma ese sentimiento de que no basta con comida y sexo, de que el sacrificio vale y que en el Otro se descubre que yo también soy uno, único, con propósito. (Entre paréntesis, averigüen de la vida de Orwell, que aunque no parece haber encontrado a Dios es un tipo interesantísimo. Lo mismo Camus.) En Dios hallo que puede funcionar el ser individuo y deberse a los demás, ni en el absoluto colectivismo que anula a la persona ni en el absoluto individualismo que anula lo que tenemos en común y los límites de nuestra libertad. Porque en muchos de estos ejemplos lo que parece acabar por romper el molde acaba siendo el amor, y Dios es Amor.

No se si este post acabe teniendo algún valor para alguien más que yo. Pero si algo sacan, aparte de buscar leer y jugar más, que sea un poquito de paranoia y un poquito de rebeldía. Lo justo y necesario. Porque yo sí tengo algo de miedo, porque cuando se mueran los últimos que sí vieron a Hitler y a Stalin y sí trabajaron con sus manos y sí jugaron en la calle y sí leían a Orwell, nos va a quedar a nosotros impedir que se olvide la obligación perenne de cambiar los pañales. De hallar el equilibrio. De ver qué proponemos, más allá de lo que nos propone comprar el mercado para solucionar nuestra vida, o lo que están haciendo los que son cool en el Facebook. Cuando no baste con verte guapo/a en la selfie con 200 likes y busques llenar el vacío con sexo o con drogas o con plata, piensa en Orwell y en Huxley, piensa en Stalin y en Bill Gates, piensa que les estás haciendo el juego a los malos, y que hay a quienes amar, y por los que dejarse amar. Hay Otro, que nos amó primero.

TOTUS TUUS.

martes, 10 de junio de 2014

En vista del éxito alcanzado...

Mi prima querida me dice que le de vida al blog, así que me meto a los tiempos a chequear y ha tenido más visitas este mes que en los meses en los que de hecho publicaba seguido. Razón por la cual, a pesar de que estoy medio oxidado en esto de escribir (y en esto de pensar), me dispongo, a través de la presente, a una sarta de pensamientos inconexos en el mismo inconfundible estilo de siempre, con ironía, sarcasmo, ira, y la mejor de las intenciones. Además me parece que como el mundial comienza pasado mañana no vale dejarle para agosto.

En mis tiempos juveniles me desvié temporalmente por un camino interesante en términos musicales, que nos encantaba (y creo que todavía) a un poco de longos de mi generación y las anteriores: el punk. Nunca me hice punkero de adeveras, con las cadenas y los spikes y los pelos necios, básicamente porque la filosofía esa nunca me cuadró (a pesar de lo tentador que es odiar a los hippies y vivir en anarquía... y odiar a los hippies) porque Dios es orden (y AMOR, empezando por los hippies) y yo a Dios no le puedo sacar de la colada por ningún lado. Sin embargo vale la pena rescatar ese idealismo ciego de algunos de estos movimientos andergraun, porque para muchos (empezando por mi persona) la música punk, o el metal, o alguno de estos movimientos que a la final considero que no son para nada buenos en su conjunto, fueron la primera cachetada que nos sacudió y nos urgió a despertar de la basura del mainstream. Búsquense una canción de Rancid que se llama AS WICKED, medio ahí se cacha.

A riesgo de ofender a muchos de mis lectores, digo algo que he dicho siempre: a partir de la leva del 90 no sirven para nada. [EN ESTE PUNTO VALE HACER LA ACLARACIÓN: NO SON TODOS. NO TODO APLICA PARA LOS TODOS LOS IMPLICADOS. HAGO REFERENCIA A UNA TENDENCIA QUE PAREZCO NOTAR. CAPAZ SOLO SOY UN VIEJO AMARGADO. DEJA DE LEER Y ANDA SALVA A LAS BALLENAS] No sé si es porque ya no les tocó el servicio militar obligatorio, o porque nunca le vieron a la selección fracasar constantemente, o porque en vez de decirles que se esfuercen (y de darles un poco de tabla) les diagnosticaron cualesquier estupidez con su consecuente medicación, o porque no crecieron yendo al colegio un día sí y un día no por "las bullas", o sin luz un día no y el otro tampoco, por que no llovió en Paute, con miedo a veces hasta que los peruanos bombardeen Quito (no sé si alguna vez fue una posibilidad, pero cuando uno es chamo se cree cualquier cosa). Son la generación maldita, la que se les alevosea a sus mayores encamada por los mismos mayores. Son borrachos y drogadictos y promiscuos y siempre tienen la razón. ¿A qué voy?

Nosotros teníamos miedo. No digo que sea lo ideal, porque nosotros crecimos en una época rara, de presidentes caídos, quiebras nacionales, peligro en todo lado. Capaz nos programó la vida para estar siempre en pie de guerra y con las espaldas contra la pared, y eso que no vivimos una guerra como los europeos de mitad de siglo pasado y los gringos de toda la vida. Pero desarrollamos un respeto por el mundo, tal vez medio exagerado. Y eso, de alguna manera, te enseña a apreciar TODO.

Yo lo que veo en esa generación maldita es que no saben bailar. Le quedan viendo feo al que en verdad se divierte en una fiesta (y baila como loco), a menos que esté borracho!!! Cambian de novia como de camiseta y creen que saben de fútbol porque son hinchas del Barça. Se pasean por el mundo y creen que son cultos porque alternan con otros como ellos, pero de otro color. Creen que Harry Potter es literatura juvenil de calidad, y que 50 Shades of Gray es el no va más. La interacción social está estancada en los celulares y (cosa que no ha cambiado) se aceita con trago y cosas peores. En vez de repudiarlos, abrazaron los peores venenos de nuestra generación (el reggaetón por ejemplo) y los hicieron vida (han oído hablar de los "cromos"? No los del mundial. Son fotos de sus amigas, compañeras y novias, hermanas de sus amigos, desnudas o sugestivas. Tomadas POR ELLAS MISMAS. Y se los intercambian y coleccionan!!!).

Ahora me pueden decir (y con haaaaaarta razón!!!) que muchas de esas cosas pasaban también en mi generación, y otras probablemente hubieran pasado de existir la tecnología. Pero antes había más rebeldes. Más cuestionadores. Más lectores. Más punkeros, metaleros, existencialistas, y menos hipsters, salvadores de las vacas. Esos horribles errores filosóficos salían de algún tipo de inquietud. ¿Qué pasó con la inquietud? [ESTE POST ESTA IGUALITO A OTRO QUE ESCRIBÍ ALGUNA OTRA VEZ. ME CONSUME ESTE TEMA]. Y quieren saber qué es lo peor de esta generación maldita?
Que no tienen la culpa.
La tienen esa desgracia de padres que les crían. Esos que no les educan, sino que se "hacen amigos", que en vez de enseñarles el valor del cuerpo y del sexo les dan condones y pastillas, esos que se divorcian porque se casaron a la ligera, y cuernearon a la ligera, porque llevan toda su vida a la ligera. Esos mismos que nos van a gobernar, porque el descuido que tienen con sus hijos lo compensaron con éxito económico y político, y que nos van a dar una época interesante de libertad económica y social y de tristísima pobreza intelectual y espiritual. Y que en general son gente de corazón muy bueno, con conciencia social e inquietudes reales, pero que tempoco tienen del todo la culpa, porque a ellos a su vez les criaron los que crecieron en la época de los hippies.

Que maravilla sería el mundo sin hippies.

Ahora, si no nos tomamos la molestia de presentarles a los clásicos, de enseñarles a bailar salsa, de mandarles al carajo cuando le faltan el respeto a una señorita o un mayor, les tocará aprender a las malas o botar fregando más el mundo. Pero nosotros, con nuestra estupidez, nos hacemos a los jóvenes con la absurda esperanza de estar de moda, de que no nos desprecien por viejos, de que no pase nuestro momento de gloria.

Haz patria, corrígeles. Hazles sentir miserables. Reprímeles. Diviértete.

Ya, se me fue un poco de las manos. Pero si no me crees, anda a una de sus fiestas y observa la apatía y falta de talento para el baile, y la preponderancia del trago barato. Lo del trago barato es una constante vieja, pero eso de la apatía y falta de talento para mí es una muy mala señal, porque poco se puede esperar de una generación que no sabe festejar. Y sabes por qué no saben festejar? porque no saben APRECIAR. No saben lo que vale una alegría, y no saben lo que vale una pena. 

miércoles, 1 de enero de 2014

Lean todo no sean vagos sino más vale sean diligentes como los de las fábulas de Esopo.

Que más mis estimados! En vista del éxito alcanzado, vuelvo y repito a renglón seguido como indica la gráfica dos puntos prosigo: 2014. Por medio de la presente, nada más pedirles que sean mejores que el año pasado, porque francamente me importa un rábano si dejan de fumar, van al gimnasio, hacen la dietísima, etc.. Lo único que importa es que seamos mejores (léase santos).
Entre estas y las otras me he olvidado de este blog mugroso. Así que vamos a darle uso. Por eso, sin orden en particular, voy a poner las lecciones que me dejó el 2013, mas sea las que me acuerdo rai nao así sean unas que ustedes que son tan maduros e inteligentes y phd's y masters (of puppets) y tanta vaina más ya sabían desde que Tarzán era chirisiqui. A mí me toma como un año llegar a las conclusiones a las que todo el mundo arribó desde que salió de la edad del burro. Algunas son cosas que ya sabes y se refuerzan, otras son nuevas.

1.- La palabra "amigo" se usa con mucha ligereza. Considérate bendecido si tienes tres o cuatro amigos. Todos los demás son conocidos, los que te usan, los que te quieren porque les entretienes, los que se preocupan por ti mientras no les implica salirse de su comfor zone. Sean del colegio, de la universidad, de la iglesia, del barrio. Y las amistades se trabajan. 

2.- Es facilito aparentar. Ser políticamente correcto. Andar en puntas de pie, no vaya a ser que vayas ofendiendo a alguien (peor aún si es alguien que te puede generar billete, o trabajo, o placer!!), a veces incluso bajo la excusa de la caridad. Además andamos todos a la búsqueda de ofendernos, porque así rehuimos la discusión y el crecimiento. La gente que se ofende por la forma es la gente con la que yo no quiero hablar. Que pena que sea la mayoría. A pesar de ello, toca hablar con haaarta gente. Ahora, no estoy diciendo que hay que ser grosero (por divertido que sea jejejeje), sino que hay que decir las cosas como son, porque la verdad nos hará libres. El tino que nace de la verdadera caridad no maquilla la verdad. Está tan embarrado este asunto que a mi me dicen grosero por decir las cosas como son por lo menos una vez al mes (también me dicen grosero porque a veces soy grosero, y por eso he aprendido a distinguir).
Además es facilito que se vea que eres "bueno". lo difícil es caminar del lado correcto de la línea que divide el ser testigo vivo de tus convicciones del ser imagen para que no te frieguen o juzguen. Y si no te estás examinando eso constantemente, pues te vas a encontrar del lado equivocado, lleno de obras huecas. Y eso es horrible.

3.- Hay una diferencia MUY grande entre sufrir por el otro porque en verdad le amas (como Cristo) y sufrir por el otro porque esperas algo de él para ti. La segunda es la manera segura de ser dependiente, inseguro e infeliz. La vida debe gastarse entregándose, pero el estar esperando respuesta aparte de egoísta es estúpido. Si no hay respuesta vos das lo que puedes, y si es algo que de alguna manera implica reciprocidad (como un noviazgo) simplemente se corta y a otra cosa mariposa. Vos ya no eres tierrita de esta volqueta, como dice el sabio pueblo de la Primavera City. Para entender este concepto en puro y limpio, léase la oración de San Francisco de Asís (googlése hazme un instrumento de tu paz seguido por el nombre del santo en cuestión, en un tab diferente para que acabes de leer este apasionante post y yo me sienta más querido y apreciado en este abrir de mi corazón a las primeras luces de este año que arranca lleno de ilusiones todavía impolutas, no rasgadas  aún por las garras de la rutina y ese falso realismo que en verdad es pesimismo, por ese pragmatismo enfermo de hacerse al espíritu del mundo con tal de llegar a una meta que, alcanzada, se hace humo porque siempre fue nada más un llegar solo por llegar, he dicho!).

4.- La gran mayoría de los buseros, policías metropolitanos y alcaldes de Quito merecen la muerte o la tortura por sus crímenes contra Cumbayá. Pero por suerte los cristianos no creemos en tan severos castigos y nos limitamos a ridiculizarlos en distintas redes sociales. (todo ese punto, con su fondo de crítica constructiva, se ha hecho con animus jocandi. Por favor no me metan preso, yo no quiero que maten ni torturen a nadie ni pienso hacerlo jamás.)

5.- La lacra inmunda de la ideología de género (y con ella el aborto) se están cayendo por su propio peso. trataron de embutirle ese sánduche de arañas a la gente y les salió la criada respondona. Lastimosamente quienes más impulsan estas vainas lo han hecho a través de la violencia, la persecución y la criminalización del pensamiento contrario, lo que ha permitido mostrar que lo que no tienen son argumentos. Y el que diga que salir a insultar o agredir con el torso descubierto es un argumento, seguro va a sufrir que Aristóteles y Chesterton le jalen las patas en su lecho de muerte. Ojo, no digo que la gente que anda en esta vaina sea gente mala, porque no me consta de NADIE que sea malo/a (vieron cómo les incluí a las mujeres con ese malo/a? IGUALDAD!!!), sino que la imposición no genera convicción duradera, en nada. Ni en política, ni en religión, ni en fútbol, ni en la estúpida costumbre de pedir una cuota que se divide, a saber, en 2 dólar para comida y 8 para trago para cualesquier reunión de carácter social. Y tarde o temprano el paganini, o la madre de familia, o el feligrés comienza a cuestionar. Y quede claro (si no estaba claro) que yo soy católico apostólico y romano, que quiero que me entierren con el crucifijo en la derecha y el rosario en la izquierda, con la milagrosa al cuello y la camiseta del Celtic (ese es otro detalle pero ya diuna pasaranles el dato a mis deudos). "Católico soy, de Sacramentos, de vela en mano y procesión!!" Pero porque así lo he decidido. Y de paso, tampoco estoy diciendo que soy bueno o soy santo. Después cualquiera me ataca a punta de falacias de atinencia o ad hominem y hay que quitale todo lo que son los "argumentos" típicos de "y vos qué muy bueno??".
Ojalá no me equivoque en este punto. De todos depende.


Ya me dio sueño, así que ojalá estemos más constantes este año, para que pierdan tiempo aquí también y no sólo en esa basura del Instagram. Gracias, saludos en casa.

Y que viva María, Madre de Dios!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
TOTUS TUUS.