Por eso esta vaina se llama pensamientos mediocres. Buena forma de desfogar las iras y frustraciones, sobre todo aquellas que son culpa de otros (jejeje). Dejé de escribir en cuaderno porque dejé de entender mi letra, y a veces la catarsis viene de la lectura posterior más que de la escritura misma, por más furiosa que esta sea. Además está de moda esto de escribir on-lay (eeeexito!). Si por alguna razón aterrizaste en este blog, siéntete bienvenido y comenta nomás con gusto. Eso sí, escribo de lo que me de la gana cuando me de la gana. Puede ser algo relativo a la filosofía o el debido despotricamiento (o despotricación?) contra Alfredo Intriago o Ricardo Arjona, así que ya sabes.
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