jueves, 3 de mayo de 2012

La Iglesia ya da el Ejemplo!

Leí en el periódico una carta del clásico ignorante (y perdónenme lo franco) que dice que la Iglesia tiene que vender los bienes para dar de comer a los pobres. Mandé esta respuesta al Comercio resumida, pero me da la chance de topar por encimita un tema interesante.


He leído una carta del señor Héctor García publicada en EL COMERCIO el día jueves 3 de mayo de 2012, titulada "QUE LA IGLESIA DE EL EJEMPLO". Algunas precisiones se me antojan necesarias. 
1) El Vaticano no es el estado más rico del mundo. Creo que debe verse a Estados Unidos y a China antes de saltar a esa conclusión.
2) Indiscutiblemente la riqueza artística que la Iglesia ha generado y preservado por veinte siglos tiene un valor grande. Sin embargo un cálculo le podrá demostrar al señor García que la venta del Vaticano entero no alimentaría a los necesitados del mundo más que por unos pocos días. La Iglesia custodia esa riqueza (que tiene además un valor espiritual y humano importantísimo) y permite que personas de todo el mundo lo aprecien y disfruten, la mayoría de las veces gratuitamente o con un costo mínimo para el mantenimiento. Más allá de la dificultad de vender la Capilla Sixtina (o de darle un valor pecuniario) no veo que el señor García exija a Francia que venda el Louvre o toda la riqueza artística que contiene, y los franceses, a pesar de la crisis, no andan buscando postores para la Victoria de Samotracia. Eso porque incluso ellos han entendido que "no solo de pan vive el hombre".
3) La Iglesia Católica tiene cerca de 125 000 instituciones asistenciales en el mundo. Esto incluye hospitales, dispensarios, hogares de ancianos, atención a leprosos, a moribundos, orfanatos y guarderías y educación especial. No se cuenta aquí a los millones de jóvenes que reciben educación en colegios, escuelas y universidades católicas, educación en la mayoría de los casos accesible y de calidad. Más allá de toda la riqueza que se redistribuye a nivel mundial por las donaciones de los católicos, le invito que se informe sobre los hombres y mujeres que se entregan todos los días a tiempo completo para servir a los más necesitados.
4) Si Dios repudia la magnificencia del culto, no tiene sentido todo el capítulo 25 del Éxodo. Revísese además el capítulo 12 del Evangelio de Juan, donde Judas Iscariote dice literalmente "Por qué no se vendió este ungüento en 300 denarios, y se dio para los pobres?". Nótese la explicación que sigue, y el fin que el mismo Judas tuvo.
5) Me imagino que quien critica a la Iglesia ya está haciendo por su parte todo lo que puede para aliviar la necesidad en el mundo. En cualquier caso, en Mt 7,1 Jesús nos da una lección básica: "No juzguéis y no seréis juzgados".


Bendiciones.

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