jueves, 26 de abril de 2012

Sobre lo políticamente correcto

Yo tiendo a ser políticamente incorrecto. Antes era por rebelde, pero ahora tengo una razón esencialmente filosófica. Lo políticamente correcto es nada más que el sacrificio de la búsqueda de la Verdad en favor de la convivencia. El problema es que la convivencia que no se basa en la verdad (o en la búsqueda de la misma) acaba por ser deshumanizante.


El ser políticamente correctos lleva a la sociedad a meter actitudes, filosofías y comportamientos esencialmente dañinos dentro del mainstream cultural y moral. Y eso, por decir de alguna manera, hace que la gente sea menos gente (y más estúpida por el ambiente acrítico que se alimenta de lugares comunes). Por poner un ejemplo bien tonto, si no fuera por lo políticamente correcto nunca hubiera existido la oda a la estupidez que es Jersey Shore.


No me refiero tanto a las expresiones forzadas como "no-vidente" que simplemente son sinónimos de otras que por alguna razón alguien decidió que son peyorativas,aunque a veces también es tan ridículo el asunto que la palabra original acaba convirtiéndose en peyorativa por el uso común de la otra. Yo soy alto, calvo, gordito, y barbón; y no espero que me digan "sobreestaturado, no coronilla-piloso, especialmente dimensionado y rostro pelodotado" ni nada por el estilo. Calvo no es insulto, es adjetivo. Ciego no es insulto, es adjetivo. Creo que todos estamos  lo suficientemente grandecitos como para distinguir las palabras verdaderamente peyorativas de las otras, y cuándo las otras se usan en una oración con la intención de descalificar. Dejémonos de vainas.


Me refiero más bien a los comportamientos que creo que están mal, y, que en pro de la "convivencia", la sociedad me quiere prohibir que denuncie como malos. Ejemplos más importantes: relaciones homosexuales, aborto, ciertos tipos de adopción, educación sexual, drogas, abuso de alcohol. Porque resulta que aparentemente es intolerante de mi parte decir que el acto homosexual (y toda relación sexual fuera del matrimonio tradicional) es gravemente desordenado, o decir que me parece inapropiado que una pareja homosexual adopte un niño (porque creo que tener hijos como para "sentir la experiencia completa de la vida" o sentirse "realizado" es egoísta e incompleto, pues es algo que debe implicar todo el proceso natural desde la concepción hasta la vida de familia; y porque el niño tiene derecho a crecer en un ambiente que presente una noción correcta de la realidad y la complementariedad entre sexos).


Si dos personas quieren vivir como pareja homosexual no hay nada que yo pueda hacer al respecto. Pero tengo derecho a decir que creo que es desordenado, como cuando conviven hombre y mujer sin compromiso real y la intención de que sea para toda la vida (lo que se resume en el matrimonio obviamente). tengo la obligación de denunciar lo que creo que está mal, la obligación moral. Y la respuesta del otro lado no puede ser tan simple como decirme "es que tu moral es anticuada e injusta", porque yo he elegido libre y conscientemente mi sistema de creencias por considerar que es el verdadero y no voy a renunciar a el por quedar bien con NADIE. 


Lo verdaderamente grave es que la tolerancia de los políticamente correctos sólo aplica a las ideas políticamente correctas. Yo, como soy políticamente incorrecto, no creo en "tolerancia a las ideas" (y déjenme explicar antes que me salten al cuello) pero sí creo en el respeto y amor a toda PERSONA. Si creo que una idea es perniciosa, diré que la idea es perniciosa. Pero no por ello buscaré generar odio ni decir que es menos valiosa o digna de respeto (incluyéndose el derecho de pensar lo que le de la gana) la PERSONA que la sostiene. Más claro: si alguien me dice "yo creo que la ley de gravedad no existe, sino que la CIA nos implantó imanes en los pieses porque no quiere que podamos volar como nuestros antepasados" le voy a decir "estás terriblemente equivocado por x, y, z razones" y "tu idea es peligrosa y malsana" pero nunca le voy a decir "eres malo, peligroso y malsano y te vas a ir al infierno" porque simplemente a mí me toca juzgar la moralidad de las ideas y los actos en términos generales, no la conciencia o intención de las personas. Eso se lo dejo a Dios. Nada más pido esa tolerancia de parte del otro lado. Dejen de escupir (literal) a las personas que defienden lo que creen son los derechos de una niña (dada la coyuntura actual) y confíen en el poder de las ideas. La violencia ha sido siempre el argumento del incapaz, y lastimosamente, eventualmente hasta el capaz tendrá que responder con severidad. En palabras de Orwell, "el hombre verdaderamente libre es aquel que dice lo que los demás no quieren oír". No el que agrede al otro porque no está de acuerdo con el estilo de vida que uno lleva. Ojo, en toda discrepancia de lado y lado hay quienes manejan correcta e incorrectamente las diferencias, y yo he sido violento al querer tener la razón más de lo que quiero comunicar la Verdad en más de una ocasión. Al que le quede el guante...

2 comentarios:

  1. Felicitaciones nuevamente. Me encanta como escribes. Ahora, no hay nada que hacer, tengo un Freile más que incluir en mis recomendaciones feisbuqueras, aparte de un señor Carlos Eduardo que creo conoces.

    Un par de cosas: no estoy de acuerdo con eso de que lo políticamente correcto sea "el sacrificio de la búsqueda de la Verdad en favor de la convivencia". En realidad, el único fin es hacernos creer que las palabras son buenas y malas en sí, fuera de contexto, y para hacernos sentir mal por decirlas. Nos quieren hacer pensar que tiene el mismo valor decir "¡Por qué me pisaste, qué, estás ciego?" que decir "Borges murió ciego" o que decir "¡ciego, tarado!". Y, como bien anotas, eso va cambiando, lo cual demuestra la ridiculez de lo "políticamente correcto", ejemplo: antes se decía viejo; luego eso ya no estaba bien visto, había que decir anciano; después resultó que anciano ya no se podía mencionar, lo mejor era decir que pertenecía a la tercera edad; ahora parece que eso también es malsonante, y habrá que referirse a los viejos como "adultos mayores". Como que todas esas ideas no significaran lo mismo, y como que no pudiera espetarle a alguien un sonoro "¡eres un adulto mayor de miércoles!". Políticamente correcto es simplemente gazmoño, hipócrita y carente de sentido. Ahora, los negros orgullosos de su raza se molestan cuando les llaman "morenos", y se complican con lo de "afrodescendientes".

    Y, segundo, la adopción es una opción de amor. Nada más. Porque no importa no haberlo concebido, cuando se ama a un niño uno puede dejar todo por él, aún antes de conocerlo, y sin saber de dónde viene. El punto que confunden los "open minded" es que no se dan cuenta de que negarle a un niño la solidez de un matrimonio (entre hombre y mujer, se sobreentiende) no es amarlo, y eso lo demuestran múltiples estudios psicológicos. Y eso sí, no es por uno, ni siquiera por la pareja o por el "servicio social". Es por el guagua. Claro, en general, que ya hablaré del caso puntual del par de lesbianas, que da para largo.

    En todo el resto, plenamente de acuerdo. Sigue así nunca cambies.

    Saludos.

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  2. toooootalmente de acuerdo en lo de la adopción (nunca quise implicar lo contrario) porque creo que en esos casos Dios genera el vínculo como si fuera hijo natural. En una pareja normal de acuerdo al plan de Dios la adopción no es una muleta para completar la experiencia, como en una pareja que por las características mismas de su naturaleza femenina es incapaz de generar eso que no logro definir. Debe ser obviamente algo que nazca del amor. El hecho de querer forzar la naturaleza (no solo fisiológica sino de la familia y la sociedad) sin importar las consecuencias para el niño para mí da la pauta de que se trata de un acto egoísta que busca reivindicar y autoasegurarse de que el propio estilo de vida es correcto y "completo". En la definición que doy no es tanto referente a lo del lenguaje sino más bien a la segunda parte, en lo referente al bien y al mal y la tolerancia al segundo como forma de evitarse problemas. Eso también, para mí, es políticamente correcto: callarse verdades y soltar mentiras o medias verdades "tolerables".

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