Como es agosto, mes de la artes (los que nacieron en Quito y ya dejaron atrás los veinte saben de lo que hablo) y un amigo me hizo acordar lo mucho que me gusta la poesía, pues ahí está el resultado. Perdonarán nomás pero por algo hay que empezar!
El sabor de la alegría
Que mi ser entero ampara:
Todo tuyo, Madre Mía.
Corazón por mí latía
Sin que el ser me diera el Santo;
Preparabas ya tu manto
Ojos puros, celosía
Del Amor crucificado;
Me mirabas desterrado
Y del abrazo frío, hiriente
De la boca del abismo
De la verdadera muerte
Un Dios puro, hecho pecado;
Una espada de dolor
Me arrancaban por amor.
Preparaste Tú el encuentro
Con la Luz que encegecía;
Me llevaste mar adentro:
Aguas dulces de poesía
Que calmaban la locura;
Sacrificio de ternura.
Quise huir; poco sabía!
Mas cincuenta avemarías
Me ataban a tu dulzura!
Porque si algo nos separa
Es mi sombra, mi apatía;
Mas tu luz en mí porfía.
Si una cosa tengo clara
Es que mi vida ya no es mía:
TODO TUYO SOY, MARÍA!!!!
El sabor de la alegría
Que mi ser entero ampara:
Todo tuyo, Madre Mía.
Corazón por mí latía
Sin que el ser me diera el Santo;
Preparabas ya tu manto
Ojos puros, celosía
Del Amor crucificado;
Me mirabas desterrado
Y del abrazo frío, hiriente
De la boca del abismo
De la verdadera muerte
Un Dios puro, hecho pecado;
Una espada de dolor
Me arrancaban por amor.
Preparaste Tú el encuentro
Con la Luz que encegecía;
Me llevaste mar adentro:
Aguas dulces de poesía
Que calmaban la locura;
Sacrificio de ternura.
Quise huir; poco sabía!
Mas cincuenta avemarías
Me ataban a tu dulzura!
Porque si algo nos separa
Es mi sombra, mi apatía;
Mas tu luz en mí porfía.
Si una cosa tengo clara
Es que mi vida ya no es mía:
TODO TUYO SOY, MARÍA!!!!
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