miércoles, 30 de mayo de 2012

Sobre el Noviazgo (ahí si leen no!!!!)

Estar solo no es necesariamente malo. Me refiero a la soltería en particular, al hecho de no tener novia o novio (novia los hombres y novio las mujeres, porque a mí la ideología de género no me gusta ni un poquito matantiruntirunla!!), y no tanto a la soltería como vocación o al celibato que exige la vida sacerdotal y monástica en varias religiones, incluida la mía (yo soy católico, oh sí, y así moriré!!!); eso sería tema de otro post. Me ponía a pensar en eso porque yo voy para seis años de soltería (seis años!!!! ya hazte sacerdote!!!) y tengo harta experiencia en el tema. 
Antes de que te hagas ideas erróneas en la cabeza, voy tanto tiempo solitario por algunas razones: 
a) siempre me gustan las equivocadas (y yo me enamoro fácil); y 
b) siempre les gusto a las equivocadas (y de esas, pocas)

Lo que se resume en que no me paran mucha bola (porque soy chiro, calvo y panzón y me falla la labia, o capaz tengo un problema de autoestima [todo el paréntesis es con ánimo chistoso, sí me quiero bastante {las que no me quieren son las mujeres, jejeje}]) y a las que me paran bola (pocas, creo que ya lo dije) yo no les doy chance (o no me doy cuenta, cosa más común de lo que uno se imagina).
Claro que capaz la más importante es 

c) No hay apuro, debo estar bien conmigo mismo y con Dios primero

Sin descartar

d) Las mujeres cuestan plata y que pereza, la que se resume en una ecuación:



Obviamente el punto d) es una broma, que las señoritas que me leen (que tampoco son muchas) no se me enojen!!!
Volviendo al punto, fuera de mi caso particular creo que se debe entender que el noviazgo es algo hermoso, importantísimo, y muy serio. Y por eso hay algunas cosas que creo que en un noviazgo o enamoramiento no deben faltar, y que no voy a detallar mucho pero doy la idea:


1) Respeto y Cortesía! Ahí se demuestra que la persona con la que estás verdaderamente te importa, en el trato. Más las mujeres (pero también los hombres) sienten esos detalles que demuestran el cariño y el esfuerzo, y está muy bien. Yo creo que a la persona que camina contigo hacia una meta común tienes que tratarle como a una princesa. Y no hablo de ser cursi, hablo de ser hombre en vez de macho. Incluso cuando toca pelearse un poco, hay que mantenerse de tal forma que no vaya a perder el fondo de lo que dices por culpa de la forma en que lo dices! Hay que ponerle ganas y tiempo a la cosa, aunque eso no va en desmedro del punto
2) Espacio y Tiempo Propios!! No puedes dejar de ser quien eres porque estás con alguien, y necesitas tu tiempo para estar solo o con tus amigos o para no hacer nada. Esas parejitas que se dejan de ver y de una al teléfono y pasan todo el tiempo juntos, aparte de caer antipáticas, acaban generando una dependencia malsana uno del otro, pierden un poco su identidad propia de cada uno. Y luego cuando uno de los 2 se atufa (cosa normal) el otro se resiente y viene el famosísimo "esque no quieres verme, esque ya no me quieres!!!"
3) Ser Amigos: A veces uno comienza la relación mostrando solo el lado bueno de su persona humana (estoy hablando como reportero de crónica roja) porque cree que si le ven como es, con todos los defectos, no le van a querer, y es comprensible hasta cierto punto. Pero no somos productos a la venta, somos gente. La amistad ha de dar la confianza de mostrar lo que somos (siempre tratando de mejorar lo malo) y de decir las cosas que nos molestan. Si a tu novio el aliento le huele a cebolla, debería haberse construido una relación en la que eso se pueda decir como se dice entre verdaderos panas, sin ofender y con el afán de hacer un bien. Lo que va unido a
4) Hablando se entiende la Gente! Si se busca el bien objetivo y el avance de la relación, y no ganar cada discusión, estás haciendo bien las cosas. No debe ser una lucha de poder.
5) A Veces Hay que Ceder (arrarray!!)
6) Pureza de Cuerpo y Mente: Una de las más importantes, sino la más. El adelantamiento de las relaciones sexuales (e incluso de ciertas formas de tocar y besar) genera que se haga un vínculo espiritual y físico para el cual la relación y sus miembros no están listos, lo que hace mucho daño al corazón y a veces (más de lo que se creería) al cuerpo. La sexualidad es tan especial que ha de vivirse plenamente sólo en el matrimonio, porque implica una entrega tal que el noviazgo, por su misma naturaleza, no puede garantizar. Eso además te ayuda a tener una intención pura, a que la persona con la que estás no sea un objeto de compañía y satisfacción- aunque esto también puede pasar sin relaciones sexuales de por medio- sino alguien a quien amas y consideras como una posible pareja para el resto de la vida. A veces incluso la convivencia sexual hace que la pareja siga junta aunque todo lo demás esté mal, y no cortan cuando deberían porque tienen ese vínculo y ese apego malsano. No entro en mucho detalle pero obviamente este punto da para mucho más.
7) Mirar Juntos a Dios (merecedor por sí mismo de otro post)


Esas se me ocurren ahorita. Pero también entendamos que no hay que "amarrarse" con cualquiera simplemente por no estar solo o porque te sientes atraído, hay que discernir un poco. Hay gente que no puede estar sola, porque es demasiado insegura para vivir por su cuenta. Porque la soltería le hace experimentar el vacío que hay en su alma, y acaba amarrada/o con cualquiera con tal de no sentir eso. El cualquiera acaba siendo muchas veces una víctima de la situación.
Además, cuando hay que cortar, hay que cortar. Y por eso comencé el post con la soltería, porque nos venden la idea de que eres mejor por tener mas novias o ser más conquistador, y no es así. Cuando una relación no da para más, pues sencillo, hay que terminarla. Obviamente para determinar que no da para más hay que haber hecho un esfuerzo sincero por sacarla adelante, más allá de incompatibilidades tontas. Pero no por evitar la soledad te vas a quedar con un tonto que no te trata bien, o mismo mismo te saca de quicio, o peor, atenta contra tu pureza. Hoy leí algo bien chévere: "Mujer, preocúpate de salvaguardar tu dignidad antes que salvaguardar tu relación". Para el hombre también aplica, aunque por lo general es el hombre el más gil en ese sentido.
Quedarse en una relación malsana destroza el corazón de la gente, y hace que se le haga mucho más difícil volver a amar más adelante. El corazón inconscientemente te acaba diciendo "si x me lastimó tanto, todos me pueden lastimar igual, tonces mejor no me abro". Y eso es bien feo. 
También es importante después de acabar una relación tener un tiempito a solas (capaz no 6 años, a juzgar por las preocupaciones de los padres de familia, pero que se le va a hacer) porque sino corres el riesgo de meterte con alguien solo pa tapar el hueco que dejó la persona anterior, y eso, aparte de no servir de nada, acaba lastimando a un tercero. Hay que aprovechar pa "encontrarse con uno mismo", y eso no tiene nada que ver con las sandeces de Deepak Chopra o ese tal Osho (un oshito de peluche de Taiwan, una cashcara de nuesh en el mar...) sino con tener claro a dónde vas y qué es lo que quieres. Nada de Yoga o meditación trascendental.
Por último, a veces Dios te quiere en soledad para poder enamorarte Él antes que nadie. Quiere llevarte al desierto (También hoy leí Oseas 2,14-15). Enamórate de Dios (léase el Cantar de los Cantares) y sabrás amar mucho mejor a tu chica o chico, porque "no es verdadero amor lo que sin Dios se hace".
Bendiciones!!!!! 

martes, 29 de mayo de 2012

Interesante, lo copio y lo pego.

Porque como Jesús Dijo: "Antes bien, sea el hablar de ustedes: ‘Sí, sí’ o ‘No, no’; porque lo que es más de esto, procede del maligno" (Mt 5,37)



Dear Friends of Life and Family, 
  
The citizens of North Carolina recently recognized that "marriage between one man and one woman is the only domestic legal union that shall be valid or recognized in this State." And they did so by a significant margin. President Obama stated in an ABC news interview that "I think same-sex couples should be able to get married," while Mitt Romney, interviewed by a Denver television station, reiterated, "I do not favor marriage between people of the same gender and I don't favor civil unions if they're identical to marriage other than by name."

The mainstream media has been up in arms, panning North Carolinians and presumptive GOP presidential candidate Mitt Romney, while praising President Obama for his "evolved" view.

The tamer headlines read "North Carolina Voters Ban Gay Marriage," "Obama Endorses Gay Marriage," and "On 'Evolution Day' Mitt Romney Opposes Gay Marriage." Newspapers, magazines, and every form of media are covering homosexuality as the issue is pushed into the limelight by the impending cultural and moral firestorm.

Having no affinity for politics, I prefer to take a step back and address a more fundamental problem - that of language. As Catholics, how should we speak about this matter? What language should be used, and why is careful use of language so important?

Language is rarely harmless - it is laden with meaning and assumptions. Further, it teaches and forms individuals and culture. The headline claiming that the people of North Carolina "ban gay marriage" carries with it the assumption that while North Carolina bans "gay marriage" it can and does exist elsewhere. But, the reality is that nothing was banned because "gay marriage" does not exist; it is a non-entity. Saying "gay marriage" is banned is like saying square-circles were banned by Euclid or that unicorns were banned by the San Francisco Zoo. We cannot ban what does not exist. A choice to cherish and uphold a good that exists does not mean that we are banning non-entities.

Instead of banning something, the people of North Carolina chose to uphold something - namely the institution of marriage, the true meaning of which cannot "evolve" with the times. Church teaching is clear: "No ideology can erase from the human spirit the certainty that marriage exists solely between a man and a woman, who by mutual personal gift, proper and exclusive to themselves, tend toward the communion of persons" (emphasis added). There is no equivocation - marriage is not merely a word that can be stamped onto all sorts of relationships. Marriage is a naturally and neatly defined institution, and the word has true meaning independent of ideology. It's meaning, further, does not wax and wane depending upon what the meaning of is, is.                  

Adoption of the language of "gay marriage" is a perhaps unwitting collaboration in the "conspiracy against marriage" that exists today. The slogans of "gay marriage" and "marriage equality" are rhetorical attempts to engage in social engineering by way of verbal engineering, with the implicit understanding that to oppose this redefinition is to be against "equality."

When we adopt the language of "gay marriage," we weaken our ability to proclaim the truth and allow the culture of death to become the norm.  William Brennan and numerous other scholars of all backgrounds have long argued that euphemisms and other verbal gymnastics are used as a tool of manipulation, so that the forces of death can be successful in numbing the moral sensibilities of a people and thus disfigure a culture. 

Rather than decrying "gay marriage" we should instead speak of upholding and recognizing the true definition of marriage. We should speak of attempts to "radically redefine marriage" or attempts to "falsely define marriage." Adopting accurate language is an essential element of Blessed John Paul II's call to have "the courage to speak the truth clearly, candidly and boldly, but never with hatred or disrespect for persons."

At the end of the day, our emphasis on promoting and protecting the one definition of marriage as the primary unit of society and basis of the family is about cherishing a great and essential good. Defining marriage properly does not signify hatred, disrespect or unjust discrimination towards a particular group of persons. It is, rather, a faithful response to a clear and emphatic duty, to proclaim the truth with love.

Sincerely yours in Christ,
 Nichols Signature
Arland K. Nichols
National Director, HLI America
Bendiciones!

viernes, 25 de mayo de 2012

Amistades y amistades.

Para ponerle un poco más de buena vibra al blog no voy a despotricar demasiado (sí un poquito) y aprovecho algo bacán que me pasó ayer.
Una amistad se me acercó a decir algo, y aunque hubo que picarle un poco para que hable, acabó por contarme que yo había cometido un error. Tuvo la valentía de enfrentarse conmigo (a veces capaz puedo parecer un poco intimidante) y decirme que las cosas no eran como yo creía. Eso es de las cosas más buenasas que pueden pasar.
Voy a hablar un poco como consejería para adolescentes, y capaz suene bastante lleno de estereotipos; para a veces las cosas más obvias necesitan decirse, porque el mainstream en que vivimos nos predice una forma de vivir que es lo más antinatural, lo más estúpida (cuando digo antinatural lo hago en referencia a la naturaleza esencial del ser humano, no como apoyo a la cultura ambientalista, ojo).
Padecemos el síndrome del Rockstar (o del político demagogo caudillista): Nos rodeamos de gente parecida a nosotros (especialmente en los defectos) y "sumisa" a nosotros. Gente que por mantener su posición de "amigo" (o de asesor, o de parte del "entourage") nos dice sí a todo, nos apoya en cada tontería que hacemos, mientras se mantenga la dinámica, destructiva (lindas palabras ando usando) o no, que une al grupo. El problema está en que ipso facto eso significa que esa persona que elegiste (o te eligió en esas circunstancias) difícilmente es verdaderamente tu amigo, aunque puede llegar a serlo. No es tu amigo por ser tu amigo, sino porque mutuamente cumplen un propósito. No le importa que seas toda la persona que tienes que ser, sino que seas la persona que él o ella necesita pa entretenerse, o peor, para que haya alguien que cometa las mismas burradas.
Habrán notado que cuando alguien hace alguna tontería cotidianamente (como tomar, a veces hasta embrutecerse) suele inconscientemente jalar a sus amigos a los mismo. No suele ser por malo, sino porque acallamos nuestra conciencia con el famosísimo "si lo hacen los demás seguro no está mal". Usamos a nuestros "amigos" como escudo contra la conciencia. Not cool. Si cuando cambias para mejor esa gente no te apoya, no son tus amigos, o por lo menos no se portan como tales.
Yo por eso trato de rodearme de gente mejor que yo, pero me esfuerzo por servir en lugar de ser servido. Trato de no esperar nada de mis amigos más que el que se dejen querer (trato, no siempre logro). Y no solo gente más virtuosa en tal o cual sentido es lo que creo que uno tiene que buscar, sino gente honesta; si soy una bestia, que me digan!!!!
Ahora hay que preguntarse ("no se pierda el blog de The Monk, que da más preguntas que respuestas") si sufrimos el síndrome Rockstar. Porque como dice Orwell, "no hay hombre más libre que aquel que dice lo que los demás no quieren oír". Yo quiero amigos libres, que les importe más el bien que mi compañía, y trato de ser ese amigo (trato, no siempre logro, Parte II).
Esa persona ayer se ganó 10 chocopuntos (mas unos 3 si lee el blog), y yo doy gracias a Dios por mis amigos. En general son de los buenos. Jesús dijo "ya nos os llamo siervos sino amigos" y al hacerlo definió y elevó la amistad; y nuestra amistad debería medirse de acuerdo a aquella. "No hay amor más grande que el dar la vida por los amigos". Y si no le apuntamos al amor más grande, le apuntamos a un mundo muy chiquito.


(aquí puedes poner a manera de interludio a todo volumen "porque un amigo es uuuuuna luuuuz" o cualquier vaina cursi y ponerte a llorar, estimado lector. No pretendo ser cursi pero como dije antes, las cosas cursis a veces deben decirse; y capaz se volvieron cursis porque mucha gente ya se dio cuenta de que deben decirse)
como dicen los irlandeses: 
There are good ships, and there are wood ships,
The ships that sail the sea.
But the best ships are friendships,
And may they always be.


De la mejor de las amistades, la amistad con Jesús, ya hablaré específicamente otro rato.Y como estoy regalón a todo el que lea este post le asigno un chocopunto. Usadlo con sabiduría.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Un algo sobre la Libertad



Otros pocos pensamientos no muy conectados ni ordenados.
Estos días he estado estudiando un librito de teología moral. Antes de que se me asusten (algunos de mis pocos fieles lectores dicen que solo hablo de religión) denle chance al asunto.
La mayoría de gente entiende la moral como una serie de "no". No puedes hacer esto, está prohibido esto otro, etc. Esto nace muchas veces de que x cosa que está mal resulta ser algo a lo que estamos acostumbrados, por lo que sentimos que la moral nos limita, nos encadena. No siempre es el caso, pero es algo pa reflexionar.
Tenemos que darnos cuenta de un principio fundamental, el que define la verdad como algo cierto, único y objetivo. Entonces cualquier sistema moral se basará en una cierta comprensión de la naturaleza (de la esencia) del universo y del hombre, y por ende no busca limitar sino liberar. Liberar al ser humano de todo aquello que le pudiera impedir alcanzar cualquiera sea el fin que tal o cual visión del mundo tenga para el ser humano. Más claro, si el sistema moral que tu sigues no te parece bueno, o justo, es porque o no entiendes o no estás de acuerdo con la filosofía subyacente.
La moral debe conducirte hacia el destino que te propone una filosofía con la que estés de acuerdo. en pocas, es más importante en cierto sentido entender la lógica de la filosofía que la lógica de las reglas, porque entendiendo la primera entenderás la segunda. Es bien difícil ponerse primero los zapatos y luego las medias. El problema es que hoy en día nos ponemos los zapatos y nos olvidamos de las medias, o nos "inventamos" unas medias que ahí medio concuerden con los zapatos. Explico (porque a veces me embalo con ejemplos que solo tienen sentido para mí): Las costumbres y los apetitos son hoy la fuente de filosofía; lo que yo creo o sostengo nace y depende de lo que hago o quiero hacer (o no hacer).


¿Qué tiene que ver esto con la libertad, te preguntas ávido y curioso, mi estimado buscador del saber? (sí, me estoy burlando de ti, pero en buen plan)


Por lo general, un zapato sin media al contacto con los pieses comienza a causar un olor un poquito cuestionable a queso maduro. Pierdes la libertad porque tu filosofía es esclava de tus actos, no sirviente de la verdad. Tu vida interior -y exterior- se ve limitada por un actuar por ciertos gustos y no por los verdaderos límites de tu naturaleza. El ejemplo más obvio es el de las drogas. La moral común enseña que las drogas te esclavizan, no te prohíbe por impedirte "que goces la vida". Al prohibirte las drogas, busca que seas libre. Lo que pasa es que no nos damos cuenta de que eso también aplica a la pureza sexual, a la soberbia, a la gula, a la honradez, etc., aunque de maneras ligeramente distintas.
Ahora el segundo paso sería encontrar el sistema moral verdadero porque encontraste la filosofía verdadera. Pero eso es tema de otro post. La idea de este es que la libertad para mí se vive en plenitud desde una verdadera apertura a la verdad.
Bendiciones, jóvenes esperanzas de la patria!!!!!

sábado, 19 de mayo de 2012

No sólo de fútbol pero por ahí empezamos.

El fútbol es lo más importante de lo menos importante. Por un cúmulo de razones que no logro entender del todo nos apasiona, nos conmueve, nos ilusiona, nos consume. Para otros quien sabe, lo que les ocasiona esas cosas capaz sea el golf, coleccionar estampillas, el cine, o lo que sea (hasta hay esos pintorescos que se disfrazan de dibujos animados japoneses, cosplay se llama). Pero yo en ese sentido soy bien mainstream: a mí me gusta el fútbol; y capaz eso signifique que soy simplón, poco sofisticado, no sé.
Yo creo que lo que pasa con el fútbol es que toca en muchos ámbitos esa búsqueda del hombre por la victoria, la excelencia, el honor. El fútbol nos muestra todos los días la diferencia entre el amor al deporte y a la camiseta y la pasión por la plata; la distancia entre el amor a las cosas bien hechas y la necesidad de ganar como sea, la diferencia entre el caballero y el animal. Y si bien muchas otras distracciones implican esas mismas cosas, en el fútbol se ve mejor ese balance entre equipo e individuo, y entre los dos y los colores que representan. Esa lucha por controlar los imponderables, el hecho de que la suerte también juega y a veces te "juegan Barcelona" y no hay nada que puedas hacer. Ese tragarte un enemigo en la cancha (el árbitro) en pro de un orden más justo. Ese no se que del fracaso que no es fracaso individual pero que lo incluye. Esa combinación de orden y estrategia con pasión y sacrificio y ese sentir que la sangre que corre en las venas de todo un estadio, todo un país, todo el planeta se mueve a mismo golpe. Sentir que el mundo se paraliza y nos despreocupamos un ratito todos juntos.
En la competencia deportiva en general, y en el fútbol en particular el hombre proyecta su vida. los valores que buscas en las cosas más importantes sol los que buscas también en el fútbol, y lo que te parece despreciable afuera también en el estadio debe serlo. El fútbol es la simplificación de la vida diaria, acortada y limitada. Es ver dentro de un rectángulo la virtud contra el vicio, la superación o la caída. Y yo creo que por eso hay pocas cosas que me hagan sentir tan vivo como la explosión de alegría de un estadio lleno cuando "el árbitro dice: jueguen muchachos!" o que hagan fluir mi sangre como gritar un gol en serio. Porque para mí el apasionamiento del fútbol (cuando no deja de ser "lo más importante de lo menos importante", cuando no pierde su sitio) es un apasionamiento por aquello que el fútbol tiene de trascendente: el honor, la belleza, la unión, el sudor del trabajo, la alegría de vivir. El compromiso con una idea, la lealtad, la fidelidad, la humildad. El creer que en cualquier cancha de la vida son once contra once y puede ganar cualquiera, que ganar está en tus manos. El sentir que te corre fuego por las venas por un ideal, por algo que va más allá de ti, por lo que es honorable y correcto, esa pasión ordenada al bien y a ir más allá es lo que hace que un hombre sea UN HOMBRE. Y el fútbol nos ayuda a entender eso eso, aunque sea en chiquito, todos los domingos.
Igual que esos pequeños rituales que las clases altas han sobrecomplicado o simplemente olvidado y que en la gente sencilla subsisten con una naturalidad saludable (como el bailar, o la conversación de tienda, incluso las historias populares tipo cuento de hadas o esa dinámica que sólo se da en la cocina de una casa en donde se está cocinando algo y de la nada propios y extraños son familia), el fútbol es en esencia gente siendo genuinamente humana. Y eso es algo sorprendentemente difícil de encontrar.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Apodos.

A mí me han dicho de las siguientes maneras: Tomásunamigomás, Tomate, Tommy, Tom, Thomas, Tomaselli, Tomishcu, Tommy the Monk, Monky, Monk, DaMonk, Monje, Tommy Gunn, Thomas Gravesen, Tomaski, Tommy Hilfiger, Tommy Vacancela, Judah Ben Hur (ese sí que es raro), Tommy Molly, Calvo Vengador, Gandalf el Vago, Leonidas, Tobías, Tío Tommy (y no tengo sobrinos), Abuelo, Pendejo (y me perdonan la palabra pero ese apodo me tenía un suegro), Tomasín, Pelado, Tomasini, Santo Tomás de Aquinomás, alguna vez Tom Misaki y siempre el inefable "Tomasito". Tomás sólo me dice mi papá, porque hasta mi mamá me dice por el completísimo "Tomás Esteban".
No se cual carajos de esos soy yo, pero cualquier cosita a todos respondo. Me pareció interesante enumerar.

jueves, 3 de mayo de 2012

La Iglesia ya da el Ejemplo!

Leí en el periódico una carta del clásico ignorante (y perdónenme lo franco) que dice que la Iglesia tiene que vender los bienes para dar de comer a los pobres. Mandé esta respuesta al Comercio resumida, pero me da la chance de topar por encimita un tema interesante.


He leído una carta del señor Héctor García publicada en EL COMERCIO el día jueves 3 de mayo de 2012, titulada "QUE LA IGLESIA DE EL EJEMPLO". Algunas precisiones se me antojan necesarias. 
1) El Vaticano no es el estado más rico del mundo. Creo que debe verse a Estados Unidos y a China antes de saltar a esa conclusión.
2) Indiscutiblemente la riqueza artística que la Iglesia ha generado y preservado por veinte siglos tiene un valor grande. Sin embargo un cálculo le podrá demostrar al señor García que la venta del Vaticano entero no alimentaría a los necesitados del mundo más que por unos pocos días. La Iglesia custodia esa riqueza (que tiene además un valor espiritual y humano importantísimo) y permite que personas de todo el mundo lo aprecien y disfruten, la mayoría de las veces gratuitamente o con un costo mínimo para el mantenimiento. Más allá de la dificultad de vender la Capilla Sixtina (o de darle un valor pecuniario) no veo que el señor García exija a Francia que venda el Louvre o toda la riqueza artística que contiene, y los franceses, a pesar de la crisis, no andan buscando postores para la Victoria de Samotracia. Eso porque incluso ellos han entendido que "no solo de pan vive el hombre".
3) La Iglesia Católica tiene cerca de 125 000 instituciones asistenciales en el mundo. Esto incluye hospitales, dispensarios, hogares de ancianos, atención a leprosos, a moribundos, orfanatos y guarderías y educación especial. No se cuenta aquí a los millones de jóvenes que reciben educación en colegios, escuelas y universidades católicas, educación en la mayoría de los casos accesible y de calidad. Más allá de toda la riqueza que se redistribuye a nivel mundial por las donaciones de los católicos, le invito que se informe sobre los hombres y mujeres que se entregan todos los días a tiempo completo para servir a los más necesitados.
4) Si Dios repudia la magnificencia del culto, no tiene sentido todo el capítulo 25 del Éxodo. Revísese además el capítulo 12 del Evangelio de Juan, donde Judas Iscariote dice literalmente "Por qué no se vendió este ungüento en 300 denarios, y se dio para los pobres?". Nótese la explicación que sigue, y el fin que el mismo Judas tuvo.
5) Me imagino que quien critica a la Iglesia ya está haciendo por su parte todo lo que puede para aliviar la necesidad en el mundo. En cualquier caso, en Mt 7,1 Jesús nos da una lección básica: "No juzguéis y no seréis juzgados".


Bendiciones.