jueves, 1 de octubre de 2020

Sobre Trump (o la inesperada virtud de ser oportuno)


Advertencia: Todo esto es una divagación basada en lo que veo e intuyo. No voy a citar fuentes, y si me equivoco pues me equivoco. O sea, estoy poniendo un feeling por escrito. Concluyan de ello lo que les parezca.

Tal vez la forma más tonta de ver la elección que en un mes harán los ciudadanos del país más poderoso del mundo es también la más común: como una disyuntiva entre un narcisista repleto de defectos y el títere zombie del establishment. Lo es; pero la reducción de la democracia a los méritos y defectos de sus representantes humanos es sumamente peligrosa. Entre otras cosas, porque en un sistema medianamente estable (y el sistema americano lo es) la personalidad del elegido no puede más que las instituciones establecidas para balancearlo, para limitar su poder y darle participación también a quienes no están de acuerdo con sus ideas; y sus ideas solo serán aplicadas si respetan las reglas de juego más básicas: la constitución en este caso. Por ello, elegir a alguien por su personalidad más que por sus políticas es una trampa que les encanta a las élites que lo apoyan y que se benefician de las políticas que quedan en segundo plano en el discurso de campaña.
Es siempre más importante la corriente filosófica y política que promete cada candidato, y que cuente con el apoyo suficiente de la población reflejado en el poder legislativo. Pero en el caso de Trump parece claro que su fuerza no está en una corriente muy sólida de pensamiento político, sino en el rechazo de la mitad de la población al establishment de ambos partidos. La política de gobierno grande, beneficios a los ricos, exportación de trabajos, resurgimiento de luchas de clases y constante alimentación del "military industrial complex" que ambos partidos en mayor y menor medida empujaron los últimos veinte años o más, acercándose a las élites globalistas europeas, y la evolución de la economía que requiere dos ingresos para pagar un arriendo han dejado una gruesa parte de la población con la sensación de que les han robado el sueño americano. Algunos buscan culpables en los migrantes (que las élites aman como mano de obra barata y relativamente indefensa), y muchos otros ven la clara intención de quitarles sus armas, sus ingresos (a través de impuestos) y su libertad de expresión y religión en las actitudes y acciones de las élites intelectuales costeras. 

El otro lado ve a Trump como un impedimento al "progreso" en todo sentido: quieren que el estado tenga más influencia en la vida económica y social de la nación, y Trump, con su defensa de la causa pro-vida, los derechos individuales del cuidadano con respecto a las armas, su rechazo a la migración y su poca inclinación a participar en guerras lejanas impide la construcción de una sociedad "más justa". 

En pocas palabras, Trump le puso un freno a una ola globalista de corte progresista que ya arrasó con Europa Occidental y los intelectualoides de todo el resto de América, y el establishment no se lo perdona. No se lo perdona China, que quiere un Occidente debilitado por causas decadentes y discusiones de "privilegio" e "identidades sexuales" mientras se come a sus vecinos crudos y a los mercados cocinados (por occidente). Y queda en una posición interesante con Rusia, que defiende principios parecidos en lo social pero sin las libertades personales.

Yo en lo personal creo que ese país ha llegado a ser tan poderoso porque sus ciudadanos han sido esencialmente libres de pensar, decir y hacer lo que les de la gana para salir adelante. Más en unas épocas y menos en otras, pero libres al fin, de una manera que casi en ninguna otra parte del mundo; y una vez Europa Occidental se entregó, los Estados Unidos se convirtieron en el último gran bastión de esa manera de ver el mundo: menos estado, más innovación, menos castas, más mérito. 

¿Qué pasa hoy? Veamos si se me entiende poniéndolo así.

Hace muchos años, los orcos del totalitarismo empezaron su ataque contra Occidente con el Anillo Único: la llamada "Justicia Social" (no voy a entrar aquí a explicar la trampa de la justicia social. Otro día será). Occidente, fuerte en sus valores religiosos y sociales, puso una fuerte resistencia. Elrond e Isildur vencieron al enemigo, pero no destruyeron el Anillo. Y el Anillo empezó a envenenar Occidente desde adentro.
Algunos años después, los orcos atacaron otra vez. Avanzaron desde Mordor (los Soviéticos) y Isengard (los nazis). Occidente resistió, con Aragorn, Legolas, Gandalf, Théoden y la unión de los pueblos libres para evitar la oscuridad. Aparentemente la victoria fue total en este lado del mundo, y se depositó el Anillo allá donde nació. Allá que se maten.
En esta versión de la historia sin embargo, los orcos más guapos botaron preñando a las occidentales más feas, y dejaron sembrada una raza maldita de socialistas en todo Occidente. Estos socialistas siguieron derramando ponzoña en sus países (Latinoamérica a la cabeza) hasta que fueron evitando que la libertad engendre prosperidad en muchas partes del mundo.
Y hoy, sin recurrir a guerras sangrientas, atacan otra vez a la libertad, la vida y el futuro del ideal occidental desde adentro, y no encuentran resistencia. No hay Aragorn, no hay Elrond, no hay Frodo. Todos sus descendientes están cómodos viendo la tele y buscando placer barato, participando de activismos pendejos para saciar la sed de justicia que las sociedades enfermas en que viven han casi asesinado en sus pobladores. Sociedades que permiten cubrir necesidades pero eliminan el ansia de grandeza en un torbellino de consumo y gratificación inmediata. Mientras sus libertades son erosionadas, pelean por las de los perritos. Mientras sus derechos se van restringiendo, buscan restringir los de los otros. Entregan su iniciativa a cambio del derecho a prebendas estatales. Las grandes casas del pasado se han desentendido de su responsabilidad y se ocupan solo de acumular riquezas, que les garantizan estabilidad. Controlan la energía, la comunicación, las finanzas y la salud de miles de millones de personas, y se han aliado con los oscuros políticos: yo no te toco tu riqueza (y evito que te compitan), tú no me tocas mi poder.
Algunos pobres ilusos creen que hacen la revolución contra el sistema, sin darse cuenta de que son peones del sistema para reprimir a los que le representan un verdadero peligro: los hombre y mujeres libres. Los hombres y mujeres libres apenas están despertando a la realidad del embate de las élites contra su vida, su familia y su propiedad. Pero ya entregaron su información, su deuda, su tiempo, y la educación de sus hijos antes de darse cuenta.

Ahora, Trump no es Aragorn. No es ni medianamente Pippin. Pero por esas casualidades de la vida, es el representante de los hombres y mujeres libres (aunque inluso muchos de ellos no se den cuenta), la figura visible de resistencia a la entrega de Minas Tirith a las fuerzas del Señor Oscuro. Es el único que en su narcisismo vio que tomando la bandera de Occidente podía ser presidente, y sin saber leer ni escribir, transformó su habilidad para persuadir y innegable capacidad para la burla en una plataforma fuerte para valores que nunca ha vivido. 
Hay otros focos de resistencia. Pero esos focos de resistencia (Polonia, Hungría, etc) corren el riesgo de sobrecorregir y generar totalitarismos fascistas. Trump tiene la ventaja (aunque tal vez él preferiría que no sea así, no es ningún santo) de que el sistema en el que se basa su país es fuerte y tiende a la libertad.

Hay quienes quieren que pierda porque la situación es inestable. No parecen notar que la estabilidad anterior era un constante descenso al abismo, y ahora hay un esfuerzo desestabilizador de los poderosos que hace perder la paz. Si gana Trump, seguirá la lucha. Si pierde, la resistencia será aplastada y la relativa libertad que aún tiene el mundo civilizado menguará a estados de vigilancia policiales, la destrucción de la familia y a un aumento aún mayor de la desigualdad que tanto condenan.

Yo quiero que gane. Pero yo qué sé. Capaz las horribles que quieren quemar el centro en nombre del aborto tienen razón. Capaz los ilusos que entregan su información a las aplicaciones chinas no tienen nada que temer. Capaz debemos permitir que Europa sea invadida por salvajes que violan y pegan a las que se atreven a usar falda. Tal vez debemos dejar que metan preso al que dice que el pecado es pecado, y dejar que degenerados eduquen a nuestros hijos. Tal vez el progreso en verdad es dejar que los "sabios" y los "cultos" nos pastoreen como animalitos, que censuren los libros y eliminen los episodios de las series que les parecen ofensivos. 

Tal vez Minas Tirith ya cayó, y vienen por nosotros a La Comarca. 

Espero que no.   

viernes, 30 de noviembre de 2018

Aunque sea poco, aunque sea tarde.


Al parecer, ya no voy a tener en lo que me queda de vida la oportunidad de besarte, y de sacarte de ese mundo de mierda, de tu jaula de oro. Seguramente nunca tuve una oportunidad, y está bien. No guardo resentimiento, pero sí arrepentimiento. Esta es una oportunidad más para hacer carne ese cliché tan cierto y tan doloroso: lo que más duele es lo que uno no hizo.

Por muchísimo tiempo no estuve a la altura. No digo físicamente, intelectualmente o económicamente (aunque también fuera el caso), sino anímica, espiritualmente. Dejé que mis inseguridades y mis miedos, el terror a ser rechazado y a fracasar, el miedo a la opinión de cualquiera fuera de los dos me impidiera sacarme de la duda pronto y con certeza. Y eso hizo que guardara una esperanza tonta en la parte de atrás del corazón mientras tú hacías tu vida y yo la mía.  Y ahora, que me encuentro a mí mismo en un camino que disfruto, en un momento en que confío en mí mismo como no lo hacía tal vez incluso desde antes de conocerte,  en que me importa un rábano lo que piensen tus amigos, los míos, tus parientes y los vecinos, y en que podría enfrentar el rechazo o el fracaso con verdadera hombría, se hace patente por escrito y sacramentado que nunca voy a tener esa chance. Y me veo arrancado de la cómoda fantasía de “algún día intentaré”.

No escribo esto para ti, lo escribo para mí. Y no quiero que parezca que tengo rencor y que es algo más importante de lo que es, pues simplemente este momento me ha permitido enfrentar cosas mías que estaban guardadas desde hace años y de las cuales lo que he sentido en estos días por que te “pierdo” (aunque nunca te haya tenido) es más que todo un síntoma. Porque lo que siento (y entiendo) porque tu desaparezcas es lo que siento y entiendo de muchas otras mujeres y amistades y trabajos y viajes y conversaciones. Tal vez me animo a escribir esto porque tú eres emblemática, porque tal vez nunca te quise manipular, porque tal vez nunca te quise descifrar. Porque quise dejarte como una ilusión limpia, esconder tus defectos y refugiarme en una ignorancia ilusa. A pesar de todo, quisiera que lo leas, porque hay cosas que quisiera decirte y que las entiendas dentro de todo este contexto.

Quiero que seas feliz. Espero que lo que vas a hacer lo hagas enamorada, ilusionada, convencida. Sé que es un tipo bueno. Eso ya es bastante. Pero espero además que te haga reír, que te haga pensar, que te haga sentir segura. No segura simplemente en una forma económica y física, sino espiritual. Espero que él sea tu refugio y tu complemento. Y que a la larga, las expectativas que están implicadas por tu posición social y la suya nunca impidan que seas todo lo que quieres ser, que sé que es mucho más de lo que te has atrevido a hacer hasta hoy. Sé que en tu corazón lo importante va mucho más allá de lo material pero no sé si en tu mundo has podido verdaderamente vivir como ese corazón te dicta. Espero que él te libere y que no estés conformándote con lo que tienes, porque eso no sería justo ni para ti ni para él. Como dice la canción, “puedes jurar que al que te quiere, lo bendigo… quiero que seas feliz…”

He sido siempre uno de esos débiles que tiende a la oscuridad, y a quien sus ilusiones ridículas ayudan a mantenerse a flote. Pero ya no más. Aunque no haya sido tu intención sacarme de esa dinámica con tu decisión, has ayudado sin saberlo, y te agradezco. Que le entregues tu vida a otro es el último clavo en el ataúd de quien por demasiado tiempo fui, a quien entierro con un único dolor: no haberlo matado antes.

Fuiste por casi media vida el símbolo de mis fracasos. Espero ahora, de esta extraña manera, que seas símbolo de mis triunfos.

Y que, como siempre, Dios te bendiga. Les bendiga.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Lean, si gustan. Pero ténganmen paciencian.

Pasa el tiempo, y cada vez es más difícil encontrar un espacio en el día para escribir algo acá. Y hoy es el día en el que me decido a sentarme a exprimir algunas líneas de mi desmejorada reflexión por una razón muy simple. Es Miércoles de Ceniza. 


Si leíste "Miércoles de Ceniza" y ya pensaste que te voy a decir que te conviertas y creas en el Evangelio, pues estás en lo coooooorrecto! Pero no es tan directa la cosa. Vamos por partes.



El Ecuador, el único sitio donde quiero vivir (y donde me quiero morir) se va a pique. Una sociedad enferma de egoísmo a un punto tal que ya no es capaz de ver su propia implosión, unas élites que compran su paz con sobornos y embotan sus conciencias con placeres, un pueblo que ha mamado con gusto el resentimiento que se le propone desde el poder para tener a quien echarle las culpas (algunas tal vez con razón) de todos sus males. 

Asistimos, ya no queda duda, a los últimos decenios de gloria de la civilización occidental. Lo he dicho antes y lo diré mil veces. En los países de la Europa más liberal y progresista las mujeres tienen miedo de salir a la calle porque hordas de refugiados "menores de edad" les roban y les violan a todas horas del día, y los medios de comunicación tradicionales no dicen nada porque podría ser políticamente incorrecto, tildado de racista o anti islámico. En España quieren meterles presos a unos panas por sacar a la calle un bus que dice que los hombres nacen con pene y las mujeres con vulva. Y en el Ecuador ir a misa el domingo del feriado de carnaval es tratado (en ausencia de los que se fueron a misa porque quieren darle un ratito a Dios) como una locura de quienes no saben disfrutar la vida.


Yo estoy cada vez más convencido de que mi lucha (y no, no estoy haciendo una referencia a Hitler, brillantes adalides de la corrección política que descontextualizan cualquier cosa para probar su punto) no es desde la tarima, el activismo, la comunicación o la violencia. Y les voy a explicar por qué.



1) El posmodernismo es la muerte de la razón. La guerra cultural que venimos presenciando desde hace tanto tiempo está esencialmente perdida. Quien no sabe pensar, quien no puede construir un argumento lógico a partir de la evidencia tanto empírica como razonable, nunca te va a entender. 



2) Los comportamientos desordenados están ya del todo enraizados en la cotidianidad. Menciónese a saber dos puntos prosigo procedo a enumerar: El uso de drogas, la vida sexual irresponsable, la trampa como método diario de progreso, la inexistencia absoluta del concepto de honor en la vida diaria de casas, familias, empresas, estado.



3) Un pasito palante María. Digo, los artistas como líderes de opinión, las canciones del impresentable de calle 13 como fuente de doctrina, la feización del arte (o sea, la pérdida del concepto de belleza desde unos estándares mas o menos medibles) y la consecuente baja en las expectativas y EXIGENCIAS de la sociedad hacia su cultura, hacen que la misma deje de ser un instrumento que nos abra la mente hacia las infinitas posibilidades de la vida y el universo, y se convierta en una prisión que nos limita a la risa fácil, lo sensual en primera plana, lo grotesco como bello y lo simple como única opción.



Empecé este post con un profunda tristeza. Empecé esta Cuaresma con una profunda tristeza. Pero mientras más escribo más me reconforta la idea que tengo ahora de en qué debe consistir mi lucha.



Cuando todo lo que se ha construido se derrumba, hay que construir desde el cimiento. Cuando 2000 años de civilización pierden sus frutos, hay que volver a la semilla. Y la semilla es la Cruz.


(Si no entiendes a qué carajos voy, es porque todavía no llego. "Es que no me tienen pacieeeeencia!".)


Digámoslo así. No voy a dejar de ser riguroso e inmisericorde a la hora de discutir ideas. No voy a aceptar razonamientos fallidos, y no voy a dar el mismo valor a las opiniones de Miley Cyrus que a las de Benedicto XVI. Pero le voy a poner el esfuerzo a aquello que hoy más lo requiere: el cimiento = la Cruz = el Amor.



Mi lucha será la del que se esfuerza por ser siempre amable, siempre honesto, siempre justo. Que en mi metro cuadrado haya bondad y que sea contagiosa. Porque si se ha perdido la honestidad, no podemos esperar rigurosidad analítica. Si se ha perdido la amabilidad, no podemos esperar belleza. Si se ha perdido la justicia, no podemos esperar honor.



Porque tenemos que volver al cimiento. Y el cimiento es el Amor.



TOTUS TUUS.

sábado, 1 de octubre de 2016

Te vas a sentir ofendido, no digas que no te avisé.

Hoooooooola mis longos! 
Hoy nada más quiero hacer una reflexión rápida sobre el mundo enfermo en el que vivimos.

En el Ecuador, una sarta de pillos sin conciencia (porque para ser de izquierda parece que la condición primordial es no tener conciencia) Se reagrupan diciendo que la revolución ciudadana no fue una verdadera expresión de la izquierda, y se proponen dividir a la oposición, seguramente para agarrarse un puestito en la asamblea o en algún ministerio si la cosa así lo permite. Y los ecuatorianos "de izquierda" consideran seriamente votar por Paco Moncayo y sus Arrepentidos del Correísmo, porque la otra condición para ser de izquierda es ser imbécil. 

En el mundo, el Abdalá de los gringos se enfrenta a la Correa de los gringos, el uno hablando estupideces y la otra mintiendo con la sonrisa en la boca. Y por todo lado los progresistas latinoamericanos que han vivido en Europa un año apoyan el progresismo estatista de la arpía esa, simplemente porque representa la amoralidad que a ellos les permite disfrutar de sus vidas sin regresar a ver ni al otro ni a Dios. No digo que deberían apoyar al demente ese. Digo que deberían tener la decencia de dejar de creer en todos esos monstruos amorales que son los políticos de todo el mundo.

En tercera instancia, me parece relevante mencionar que el Ecuador ya no tiene salida. Peor con una élite cuya única preocupación con los rumbos del país es cuando tiene que ver con su bolsillo. 

Una cosa parece clara: la gente decente va a comenzar a rebelarse contra la dictadura del género y el relativismo. Una cosa es que cada cual haga de su trasero un candelero y otra es que nos obliguen, so pena de irnos presos si no, a enseñar a nuestros hijos que hacer de su trasero un candelero es igual de bueno que cualquier otra cosa. Lo triste es que el vehículo de la estupidez son ustedes, las clases privilegiadas que maman la irracionalidad de la progresía, desde Frida Kahlo (Khalo? Kalho?) hasta el arte conceptual.
Sí, ustedes. Drogadictos degenerados. 
(Sí, yo sé que yo soy una basura y nadie me quiere. Pero tengo razón.)

Por último, ¿sí se han enterado de que en los países europeos que recibieron a todos esos refugiados sirios a cada rato hay violaciones grupales, asaltos y violencia islamista? ¿No?
Porque los medios no van a decir pío contra los musulmanes. ¿Por qué? Se los dejo de deber. Pero les propongo una reflexión: el entorno de libertad para que ustedes sean drogadictos degenerados nace del cristianismo. Les parecerá paradójico, pero porque son ignorantes. Y ahora quieren quedarse con todos los frutos del cristianismo arrancando el árbol. Buena suerte.

Saludos en casa.

miércoles, 6 de abril de 2016

En la penumbra de la hora que precede al amanecer pueden ser apreciadas muchas cosas, como el verdadero silencio de mundo que descansa o la compañía de un café y un tabaco antes de empezar el trabajo en el campo. 

El paseante no disfrutaba ni de la una ni de la otra. Hace rato que había dejado el café y el tabaco, porque vivía en sociedad y en sociedad es ya inaceptable envenenarse el cuerpo (como es también inaceptable no envenenarse el alma), y el silencio se desvanecía en el ir y venir de su propia respiración. El frío intenso, propio de las madrugadas sin nubes, convertía esa respiración en vapor, como cuando de niño esperaba el bus del colegio, convencido de que era un dragón. 

En la oscuridad de los minutos antes del alba hay muchas cosas que pueden verse mucho más claras. Era entonces que la mente desocupada del paseante era asaltada por esas incertidumbres malosas que rondan siempre al inteligente, esperando que el trabajo y el ocio dejen una almena sin defender: la posibilidad de la enfermedad y la muerte, el inevitable estancamiento profesional, el sentir que pasan los días y no dejan nada, y la sombra de la soledad. 

Hay gente que se pasea por todo el mundo con la única intención (parecería) de subir fotos al Facebook. Hay gente que se embrutece todos los fines de semana con la sola finalidad (parecería) de reírse con el recuerdo de lo que no se acuerda. Hay gente que se gasta medio sueldo en una cena con la exclusiva finalidad (parecería) de tener algo que no tienen todos. Y hay gente que no encuentra solaz en ninguna de estas cosas pero quisiera envidiar a quienes (parecería) sí lo encuentran. 

El paseante se concentró en su respiración. El letargo de sus músculos poco a poco daba paso a una sensación de alivio, como las montañas poco a poco iban cediendo ante el sol. Los primeros rayos golpearon su cara y lo cegaron, y algo de calor le invadió el cuerpo. Y por un segundo se acurrucó en el dulce placer de la certeza. 

Había vencido. Pasó por un quiosco, se sentó en un café, pidió un expreso doble y se prendió un tabaco. Hay victorias que bien valen otras derrotas. Y él, aunque no sin cicatrices, había vencido a la penumbra.

sábado, 14 de noviembre de 2015

Only a Sith deals in absolutes (o de como me voy dando cuenta de que soy Sith)

No es nueva en mi vida la sensación de no pertenecer a nada, de ser un "misfit". Como cuando eres un chico decente de ir a los toros y camisetas Ralph Lauren y acabas en un concierto de la Papaya Dada, o el artista plástico vegano que se despierta de un trip en una subasta de caballos árabes en El Condado (aunque cuando este es el caso parece haber intención de parte del papayero, porque se da cuenta de que está alcanzando su meta de ser "diferente"). 
Dada situación implica riesgos patentes de parte y parte: puedes creerte el bastión de decencia en un maremágnum de depravación y comunismo o considerarte el honesto transgresor en un ciclo sin fin de mojigatería y explotación (*nota del autor: no sé si mojigatería es una palabra o debe decirse mojigatez, mojiguismo, mojigacia. Seguro algún activista de Yale puede basar su tesis de PhD en la importancia de la etimología y la consonancia social de cada palabra desde un enfoque de género, favor atender, si no está muy ocupado haciendo candados). Pero en ambos casos hay una sensación de pez fuera del agua porque tienes una certeza de que hay unas aguas a las cuales volver.
Parece ser que ahora las dos cosas (los niños bien y los niños mal) se han mezclado, como cuando se te riega el jugo en la sopa, en consonancia con ese espíritu indecente de sincretismo que nos abruma. Ahora parece ser que para la clase media alta occidental lo único enfermizo y reprochable es la convicción. 
Decía Chesterton (y voy a parafrasear, vayan con sus normas APA APAsearse) que el buen soldado no lucha porque odia lo que tiene delante, sino porque ama lo que deja atrás. Y yo añado (porque así de osado soy) que justo el problema es que lo único que amamos hoy es a nosotros mismos, y por ende a cualquier guerra no nos impulsa más que el odio a todo aquello que amenace esa imagen romántica de lo que somos y lo que creemos merecer. No hay aguas a las cuales volver porque nunca te sales de tus aguas, tibias y calmadas.
Tengo la esperanza de que el ser un misfit sea señal de que mi alma grita que no somos peces de aguas calmas, tibias. Y mientras me voy quedando sin amigos y mi lengua se va quedando sin filtros asumo que, si bien parte de eso será porque soy un tipo bien despreciable, al que le cuesta suavizar sus palabras y acciones (por miedo a que no se le entienda), al menos una parte será porque no mismo me logro acomodar. Porque aunque yo tampoco (por cobarde) me alzo con las armas de la caridad y la paciencia, sí creo en la caridad y la paciencia (con las personas, jamás con las ideas).  Porque la otra opción es que sea solo sociópata o de plano muy amargado. 
O capaz es porque siempre tengo hambre. Y no de gloria; de grasas saturadas y azúcares refinados. Ve tú a saber.

Saludos en casa.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Dios bendiga a los bomberos

Hoy tengo una tristeza enorme. Dos bomberos se han muerto en el incendio de Puembo, haciendo su trabajo por un sueldo injusto mientras nosotros festejamos la última estupidez de un concejal mocero o de la campeona de los derechos de la mujer con la que disque ha andado moceando.

Esos bomberos sí son héroes. Como son héroes los profesores que se apasionan por que los guambras no se envenenen desde chiquitos, y los sacerdotes que dejan su vida por servir a los olvidados. Como los que acogen en su casa a un refugiado, y las monjitas que pasan una vida entera cuidando enfermos terminales porque entienden el valor de pasar los últimos momentos con un poco de cariño y tal vez una esperanza. Como son heroínas las madres solteras que trabajan de jardineras y se pelean por tener horas extras en los parques de las ciudades. Héroes los policías que se toman en serio su trabajo, los médicos que no duermen porque saben que tienen un don escaso, los jubilados que se visten con su terno y su sombrero todos los días para ir a pelear una jubilación que una patria ingrata les quiere ningunear. Héroes los padres que se suben en un bote para huir de la guerra con sus hijos, y los cristianos que se dejan matar por su Fe.

Por otro lado, no son héroes los periodistas deportivos, no son héroes Messi ni Cristiano. No son héroes los parásitos hipócritas que nos dicen que no compremos en Colombia pero compran en Europa y viajan en primera clase, y no son héroes los que viajan medio mundo con la plata que les sobra para salvar perritos de que se les coman los chinos. No somos héroes los que ponemos una foto de un niño ahogado en el Facebook, porque no hacemos NADA por cambiar las desigualdades que claman al Cielo. No es tampoco un héroe ese que con el pretexto de las mismas desigualdades se ha comprado aviones privados (sí, PLURAL), casa en Bélgica, admiradores e "incondicionales".

Dios bendiga a los bomberos.

martes, 14 de abril de 2015

No dejo títere con cabeza.

Buenas buenas, pasaba por aquí para dejarles consejos de vida e información inútil e intolerante, como ha sido y será la costumbre de este espacio virtual en el que espero se sientan como en casa.
En esta fecha he decidido hacer una pequeña lista de las cosas sencillas que haces todos los días y dañan el buen nombre de tu familia. No hablo aquí de cosas grandes y evidentes que deberíamos todos tener claras, como no cumplir tu palabra, frecuentar prostíbulos, incursionar en la delincuencia o ser hincha del Barcelona Sporting Cluttt. Esas son tan obvias que no veo la necesidad de ahondar en la deshonra que implica su práctica. Vamos a analizar algunas un poco menos obvias, que podrían escapársele a tu radar si eres joven e inexperto. Empecemos.

1) El reggaetón: Pocas cosas expresan un desprecio tan grande por la dignidad y el valor de la sexualidad y emotividad humana como la porquería de pseudomúsica para retrasados mentales que no saben bailar que es el reggaetón. Tu gusto por oír y bailar tamaña cochinada desdice públicamente de la educación que suponemos te dieron en tu casa. La vergüenza, el oprobio!

2) Frida Kahlo: No creo que haya necesidad de ahondar en este punto. Tatayascosustopánicopavor. 

3) El animal print en las damas y los pantalones entubados en los hombres. Los dos te hacen parecer suripanta.

4) Ser fanático de Rápidos y Furiosos o poner "Dominic Toreto" en alguna parte de tu carro. Sería menos vergonzoso que pongas Goku.

5) Promulgar tu admiración por Ernesto Guevara. Honestamente, que pensaría tu abuelita de que admires a un asesino sanguinario enemigo de la Fe de tus ancestros? No, no, no, no.

6) Arrejuntarse antes de casarse. Como animalitos.

7) Jactarse de ser lector por haber leído Coelho, harry Potter, las sombras esas de Grey, etc. Lee lo que quieras, pero si quieres conservar el buen nombre de tus padres no le cuentes a nadie.

8) El palito para selfies: nada dice "soy escoria de red social" como el gasto en una superfluosidad tan inútil. 

9) El uso de las palabras "papo", "mijín", "dinero", "cabello", "indicar", "descambiar", "bodi", decirle "máquina" a la compu, "amigo", "pana", "socio" al que te pasa el balón, o, por el contrario, ofenderte con el uso de la palabra "chapa" para referirte a la policía nacional.

10) Ir a misa en "chor" o licra y camiseta, o con la ropa con la que fuiste a jugar golf porque eres hijo de nuevos ricos.

11) Los ternos con solapa de otro color son fuente inagotable de afrenta, humillación, deshonra, abyección, infamia, ultraje, obscenidad, indecencia, abominación, torpeza, escándalo, degradación, mancha, vilipendio, baldón, al igual que las luces led en los aros del móvil.

12) Ser político. No se me ocurre nada que hable tan mal de tu familia y de los valores que te inculcaron tus padres como el dedicarte profesionalmente a la mentira, la negociación de principios, la venta de humo y el culto a la personalidad.

13) El cosplay.

14) El activismo por los derechos de los animales. Sólo te hace parecer ignorante y desconectado de la realidad de la gente.

De momento no se me ocurren más, pero espero todos hayan encontrado alguna razón para sentirse ofendidos por este pequeño análisis de la profunda vulgaridad que se ha tomado todos los estamentos de nuestra sociedad. Saludos en casa.

martes, 2 de diciembre de 2014

montando en cólera.

Tengo iras. Entre los intelectualoides anti-chespirito y los "brillantes" anti católicos nos quieren cagar la vida una vez más. 
Entrando y mamando: el sistema de educación sexual para animalitos calenturientos que se ha llevado a cabo en los últimos años en el Ecuador NO FUNCIONA. Vayan y vean las estadísticas de inicio de actividad sexual, de embarazos adolescentes, de mortalidad materna, de prevalencia de enfermedades de transmisión sexual. Repito, genios, NO FUNCIONA. Y NUNCA HA FUNCIONADO. Basta ver a nivel mundial los lugares donde se regala condones y se enseña a los niños a masturbarse comparados con aquellos en los que se impulsa la fidelidad y la abstinencia.
Qué responden los ignorantes? que la legalización del aborto ayudaría a bajar los índices de mortalidad materna, por ejemplo. Mentira. Los países con mejores promedios de salud materna son aquellos en los que SE PROHÍBE EL ABORTO EN TODAS SUS FORMAS. Que el condón es seguro? Vayan y lean las estadísticas pertinentes. Además no te protege de las enfermedades que se pasan por la piel, sin necesidad de contacto de fluidos. Si además le sumamos un desprecio de la fidelidad y de la abstinencia, conseguimos más gente teniendo relaciones sexuales con más gente, lo que significa más enfermedades, y con condones que fallan cada cierto tiempo, más embarazos no deseados. Y qué más? píldoras del día después para tooooodos los irresponsables que tienen miedo a las consecuencias de sus actos. Vayan y lean las consecuencias de esas pastillas, que son una bomba de hormonas, en la salud de las mujeres a nivel mundial. 
Ahora el Gobierno Nacional (del cual yo soy crítico y por lo general opositor), consciente de la inefectividad de estas políticas, opta por poner a cargo a una persona diferente, con una idea distinta de como enfrentar estas problemáticas. Pero los premios Nobel de la Tolerancia, los Apóstoles de la Diversidad, los Dalai Lamas de la Inclusión, son los primeros en descartarla no por sus credenciales o falta de las mismas, sino por ser católica. Supuestamente del Opus Dei. Oigan, adalides de los derechos igualitarios, ustedes con todos sus títulos universitarios en estudios de la Mujer, arte contemporáneo, sociología de la modernidad, pole dance, género y sociedad, etc; están seguros de que una persona no puede ejercer un cargo por sus convicciones religiosas? Me dan náuseas.
Es simple: hay cosas que funcionan y cosas que no. Podríamos hablar de la dignidad de la persona, del valor de la familia, de la patria potestad, pero se que son conceptos que se pierden en aquellos que se rehusan a tomar responsabilidad por sus acciones, y a entender que hay una mayoría de ecuatorianos que no estamos de acuerdo con como se han llevado las cosas hasta ahora. Si quieren andar de fornicarios, páguense sus propios condones. Cúrense sus propias infecciones. Háganse cargo de las criaturas que traen al mundo con sus acciones, y entiendan que, POR MÁS QUE LOS LEGULEYOS QUIERAN O NO DARLES CONDICIÓN DE SUJETOS DE DERECHO A LOS NIÑOS POR NACER, ESO NO CAMBIA QUE SON SERES HUMANOS. Y SU ELIMINACIÓN ES ASESINATO. Si mañana deciden por ley que los GLBTI no son sujetos de derecho (o como sea que diga) estaría bien que se los asesine? No. Porque el valor de la persona humana no se lo da el marco jurídico, manipulable para adaptarse a las necesidades políticas y económicas (el aborto es una industria de cientos de millones de dólares), sino su humanidad en sí misma. Y no hay un científico serio en el mundo que niegue la condición humana del feto.
Son peones del sistema, del que les vende condones para "evitar" y abortos para "solucionar". Se habrán puesto a pensar en que hay ALGUIEN vendiendo esos condones, esas pastillas, esos abortos, esa ideología? Que en nombre de unos derechos más inventados que el talento de calle 13 les usan como departamento de marketing y relaciones públicas? Supongo que no.

Chespirito era provida. Y me come cemento que unos pocos intelectualoides que probablemente ven programas sin valor real (como Family Guy por ejemplo) y los celebran como iconoclastas e innovadores se metan con chespirito por su supuesta violencia y otros defectos. Vean jetones, la vida es así. Hay niños pobres, hay gente luchando, otros no pagan la renta, etc. Pero el mensaje de Chavo a la larga era que así y todo, nos podemos querer. En medio de nuestros conflictos y defectos, carencias espirituales y materiales, nos reunimos a festejar, nos juntamos a llorar. O es mejor un programa basura como Barney, donde todo es perfecto? o la atorrante de Dora la exploradora? Escondamos la pobreza en la tele? Escondamos los conflictos? No. Reírse de malentendidos y golpes no tiene nada de malo. Porque a la final de lo que nos acordamos es de que el Chavo volvió con la cabeza muy en alto porque no era él el ratero. De que le llevaron a Acapulco, de que regaló su camioncito a un niño pobre y de que nos invitaba a buscar a Jesús. Y eso, y el hecho de que era provida, es probablemente lo que los intelectualoides (que ven Natural Born Killers sin inmutarse) encuentran tan objetable en un programa que nos hizo reír por muchos años a muuuuuuchos de nosotros. Porque de alguna manera nos caló en el corazón.

Winston Churchill decía (y yo parafraseo) que el problema de hoy es que la gente no quiere ser útil sino importante. A veces, estimados promulgadores de la promiscuidad y del intelectualoidismo (linda palabra me acabo de inventar) la mejor manera de ser útil es callarse y pensar. Y ahí tal vez, solo tal vez, descubran que hay que intentar ser útil, porque por naturaleza todos, TODOS, somos importantes. Porque somos amados. 

martes, 28 de octubre de 2014

La tristeza y el alivio.

Cuando la gente te saluda con una efusividad que no parece natural, a pesar de que tu no les correspondes, por lo general quiere decir que estás en un lugar al que no perteneces, o en el que no te quieren. Y ellos quieren hacer parecer, tal vez con la mejor de las voluntades, que no se dan cuenta de ese sencillo hecho. Cuando no logras entrar en el ritmo de los otros, alegrarte con lo mismo o reírte siempre de los mismos chistes, cuando simplemente no tienes las capacidades o las virtudes mínimas y sientes que la gente te ve con pena, aunque tal vez no sea así. Cuando te das cuenta de que no sirves para nada, que te has convertido en una piedra en el zapato, que vives de un pasado que ya no vale para nada, y que a nadie le importa tu opinión, porque de hecho dejó de ser relevante. Cuando te das cuenta de que todas estas cosas, que deberían dolerte, te dejaron de importar, y lo único que te da tristeza es haber fallado una vez más, no haberte dado cuenta de que estabas solo, no haber entendido que confiar en otros no sirve para nada si no pones el 99% tú, tú solito, porque al resto le vale. Cuando la tristeza es por fallarle a Dios y a ti mismo, y que no tengas un solo amigo que te de pena perder, cuando te deje de importar lo que otros esperan de ti porque dejaron de esperar nada de ti, es momento de dar paso a la ruptura. Y con la ruptura viene el alivio.
El alivio de dejar de querer cumplir reglas por cumplir, el alivio de dejar de tener cuidado de presentar la imagen políticamente correcta que se te pide (para evitar que los idiotas de afuera juzguen de acuerdo a su condición). El alivio de despreocuparte de que nadie entienda un carajo de lo que hablas, el alivio de no tener que asentir sin entender. El triste alivio de perder algo bueno pero difícil. Ese alivio que debe sentir aquel al que la camiseta del Liverpool le quedó grande, y que para él no aplicó el "YOU'LL NEVER WALK ALONE", cuando vuelve a su equipo chico pero querido. 
Pero también el alivio de reafirmarse en el hecho de que no quiere pertenecer al sistema, ponerse camisa, cortarse la barba, ganar mucha plata y no comer azúcar.

El alivio de saber que, si le toca volver, volverá siendo el mismo outsider, el que alguna vez quiso servir hasta la sangre allí donde no calza, donde no alcanza con buenas intenciones, donde hay que quebrarse a uno mismo para que sea verdadero.

El alivio de saber que, aunque uno no pueda contarse como uno de ellos, todavía hay gente buena dando su vida por hacer cada día la diferencia.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Cuando creías que me puse profundo....

No puedo ser "intelectual" a pesar de que me apasiona el conocimiento y me quita el sueño la incertidumbre. No puedo ser "intelectual" porque desprecio la danza contemporánea (y el ballet folclórico Jachigua), porque nunca he ido al Pobre Diablo, porque no tengo nada en contra (ni a favor) de los toros. No puedo ser intelectual porque me encanta Cortázar pero nunca leí Rayuela, porque con Borges me veo cada pasando par años, porque Cien Años de Soledad me costó como cien años y la muerte de cada Aureliano fue un infinito alivio.
No puedo ser intelectual porque creo que el sexo es sagrado, y por ello íntimo, exclusivo. No puedo porque me río con El Chavo y me gusta Julio Jaramillo.
No puedo ser intelectual porque me desagrada ver hombres besándose, porque no les veo la gracia a los gatos, y el cine arte aparte de aburrirme, me incomoda.
Porque les tengo terror a las drogas, porque les tengo pánico a las modas, porque me gusta el vino pero prefiero la Coca Cola. No puedo porque si fumo es por vicioso, no por rebelde, no puedo porque me gusta el fútbol genuinamente y no como un puente que me una al hombre común o alguna estupidez así, o como una reivindicación de la igualdad de los sexos como les pasa a las feministas; no puedo porque me gusta bailar con una pelada y no tiene porque ser signo de nada.
No puedo porque me apesta Picasso, no entiendo los Pollock y de Botero ni hablar.
No puedo en resumen, porque no creo que la felicidad sea muy difícil de encontrar, porque está ahí al alcance de todos y no hay que rebuscar mucho. No puedo porque no creo que unos pocos iluminados tengan más derecho que un montón de sacrificados a encontrar la receta, el mapa, el diseño, el camino.
No puedo porque es difícil ser novedoso y actual cuando a la final de cuentas lo que importa es lo permanente.
No puedo, porque si bien Dios ha muerto, por las mismas ha resucitado.

Y no quiero, porque a pesar de ser una mierda, quiero servir para algo.

Tubérculo del sancocho para los progres.
Gracias, saludos en casa.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Primero, amigos míos todos, sepan que les quiero mucho y que cualesquier cosa que yo diga no tiene dedicatorias personales (aunque me acuerde de algunitos cuando escribo ciertas cosas). Dicho esto, diré que la sobreabundancia de  selfies es muy mala señal.  En mi opinión personal, la gente que se anda tomando mucha foto de por sí demuestra fuerte inseguridad, necesidad de afirmación externa o simplemente la superficialidad propia de la estupidez congénita. 
Una confesión: dos veces me he tomado fotos sin intención cómica (y con intención cómica tal vez dos veces más) y era para poder tener un control documental del largor de mi barba. Vanidad, puede ser, pero quería poder comparar para ver hasta dónde podía llegar.
Fuera de eso, empecemos por la estupidez congénita. Nada que hacer.
Después, el tema de la inseguridad. No hay que tener necesidad de reafirmarse con la aprobación de otros. Por ejemplo, tal vez yo busco reafirmarme con la aprobación de otros a lo que publico aquí. Si ese es el caso, qué pena que me doy.  Pero en verdad trato simplemente de sacarme de encima ideas y fastidios escribiendo, y publicando creo que al menos da la sensación de que alguien te está oyendo. Además por ahí capaz a alguien de algo le sirve, aparte de a mí. Pero trato de estar consciente de la lucha. 
Si cada cosa chévere alaja que haces con tus amiwis y tus bodis andas publicando es porque quieres que todo el mundo sepa que eres feliz, y si quieres que todo el mundo sepa que eres feliz, probablemente no eres feliz. Si vives más en el facebook que afuera es porque lo que tienes afuera mucho no te convence. Y miren que se los dice uno que pasa demasiado tiempo en el facebook, y que se divierte como loco publicando pendejadas.
Se me acaba de ocurrir que los que lean esto probablemente van a ser los que no publican selfies, y los que se pasan publicando selfies no van a leer. Así que estamos perdiendo el tiempo. Denles unfriend a los que publican mucha basura (empezando por mí si les parece) y bloqueen y denuncien a los que pasan publicando de como los animales son más inteligentes que los seres humanos con mil fotos de un perro al que le quieren más que al prójimo. Ya publicaremos algo más condumioso en una ocasión más propicia, porque están pasando el final de El Señor de los Anillos y dio ganas de ir a ver.

martes, 19 de agosto de 2014

La oda del malagradecido.

Señoras, señores, buenas noches. Para mí es un gran honor presentar a el bachiller.
La presente publicación va a ser una lista de las grandes estupideces que la gente hace con la mejor de las intenciones, como el señor que lleva su batería para acompañar al de la guitarra en la misa (y los muchos que acompañan con las palmas) o la gente que cree que el papel reciclado es más ecológico que el papel normal. Por eso, sin orden particular ni razón mejor que mi opinión infundada, les presento la lista de las acciones propias del tonto alegre!!!!

1.- la fiesta sorpresa: es una tontería porque NUNCA ES SORPRESA. A menos que logres que todos se callen la boca al mismo tiempo, y esconder 40 automóviles, y que toda la gente a la que le vale hongo la sorpresa llegue antes y no AL MISMO TIEMPO que la persona objeto del homenaje. Además está la indiscutible posibilidad de que a la persona no le haga gracia, en cuyo caso vas a tener una casa llena de gente (y una gran mayoría que va porque no tenía mejor plan) a la que no le importa demasiado el homenaje, con tal de que la música esté buena, haya agradable presencia del sexo opuesto y alcohol suficiente, y es un castigo para el festejado. 

2.- la gente que te dice que estás guapo/a: es una estupidez bien básica. Si eres guapo, probablemente a estas alturas ya lo sepas.  Cuando te lo dicen corres el riesgo de creértelo siendo feo/a, y si no te lo crees porque eres una persona cuestionadora y poco confiada, vas a entender que la persona que te dijo a) no tiene en mucha estima la verdad si va en desmedro del quedar bien o b) no te cuida de tu probable vanidad, en el caso de que de hecho seas guapo. Este punto se perdona sólo a abuelas, abuelos, padres, madres, o esposos y novios bien llevados. 

3.- la gente que para en el redondel para dejar entrar a otros al redondel (por lo general son de provincia).

4.- la gente que regala ropa: a menos que en verdaaaaad le conozcas a la persona, vas a fallar en gusto o talla. Y esa ropa va a un closet para siempre o se recicla como regalo, cosa que además por lo general ofende al regalante (como si el fin del regalo fuera satisfacer al regalante). Además, con la estúpida idea de que la moda no incomoda, acaban regalando cosas que un hombre que se precie de serlo no se pondría nunca, ni peor regalaría. O esas vainas que no dejan nada a la imaginación para las damas. A mí por ejemplo, lo único 100% seguro que me ponga es la camiseta del Celtic, y este año ya me regalaron (éxito!!!).

5.- la gente que te ofrece trago "insistentemente": a veces es por querer que pases lindo porque su estupidez le impide entender que el trago no es condición "sine qua non" para pasar lindo, pero a veces es porque en su absurda maldad necesita justificar su alcoholismo viendo que otros también lo hacen, que es "normal". Encima después festeja, como si el que yo me tome un whisky fuera lo mismo que cuando ellos se embrutecen con zhumir y ron con cola. Borrachos de pueblo, no es gran cosa tomarse o no un trago, dejen de hacer relajo y ser encamosos!

6.- la gente que te dice que no tomes coca cola, o no comas pan, porque ellos hacen yoga y tienen una vida de salud y hedonismo: ¿quién tiene dos pulgares y le importa un carajo tu opinión? 


Si me dices que no me drogue te agradezco, o si me recomiendas que no tenga una vida de crimen y suspenso. Pero que tu prioridad en la vida sea la salvación de las ballenas y la comida orgánica es asunto tuyo. Prefiero que reces por mí, me haces más bien que si dejo la coca cola. (Aquí entra también la gente que te dice que estás muy gordo o muy flaco: quieren hacerte un favor o hacerte sentir mal?)


7.- La gente que sabe más que tú de todos los temas y se escandaliza de que no le hayas pedido guía y consejo: broder, si eres ingeniero, no me digas tu sabia opinión de marketing. Yo no te voy a guiar en leyes. Y en los demás aspectos de la vida, si quisiera vivir como tú, te pediría que me enseñes.

8.- Esos brillantes que porque no les gustó una película te cuentan la trama para que no veas ("no vas a ver igual entonces te cueeento..."), que por lo general son además los que no les gustó porque no entendieron.

9.- La gente que les festeja las estupideces a los amigos, o peor aún, a los hijos, para hacerles mejorar el autoestima. Y la gente que les miente a los hijos haciéndoles creer que son buenos para todo, en lugar de enseñarles que pueden ser buenos en casi cualquier cosa si se sacan la maaaadre trabajando.

Y ahí acaban las que se me ocurren. Saludos.

TOTUS TUUS.

domingo, 20 de julio de 2014

Sobre la sociedad distópica y el mundo que se avecina.

El otro día me encontré esa frase genial de Mark Twain (o al menos a él se la atribuyen) que dice algo así como "Los políticos y los pañales deben cambiarse con frecuencia. Y por las mismas razones". Y me puse a pensar en ese género literario que está tan de moda y que de hecho a mí me gusta full, el de la ficción distópica. Normal es que a uno como yo, que cree que el mundo está lleno de conspiraciones y sociedades secretas le guste dicho género, aunque a veces me creo lo que dice la versión fílmica de esa obra maestra de las ideas que es The Hitchhiker´s Guide to the Galaxy, cuando el protagonista (Arthur Dent) descubre que la Tierra no es lo que aparenta y dice que siempre ha sentido que lo están observando y algo grande está pasando (o algo así) y el man que le pasa el dato (que se llama Slartibartfast) le dice que eso sólo es paranoia perfectamente normal, y que todo el mundo en el universo la tiene. Igual, algunas reflexiones sobre este género tan cool, para que lean, vean, jueguen, y se hagan paranoicos como yo.

¿Qué es la ficción distópica? En pocas, es aquella en la que se da lo contrario de una utopía. Donde un cierto plan del gobierno para la felicidad perfecta de sus ciudadanos simplemente salió mal y todo se está yendo al Cairo.

Ejemplos: Entre los más recientes tenemos Hunger Games, donde los poderosos tienen a los de abajo aplastados y usan los juegos del hambre como símbolo de su poder, y como distracción para los otros de arriba, que acaban siendo unos insensibles embotados por el pan y el circo. De paso, aquí vale mencionar el grandísimo precedente que sentaron en ese sentido dos excelentes (y subvaloradas) novelas de Stephen King: The Running Man y The Long Walk. No sólo por el uso del circo como distracción y control (reality shows anyone?) en los cuales gente participa muchas veces por necesidad y otras por una enfermiza necesidad y deseo de fama y fortuna, de ser "alguien" (reality shows anyone?) sino también por "libertades" controladoras, como la legalización y casi que ánimo de parte del gobierno al consumo de marihuana, en el caso de la sociedad del Running Man.

Otro ejemplo reciente es Divergent, donde la manipulación genética del gobierno ha generado sociedades falsas a manera de experimento, y una discriminación genética parece ser excusa para desviar la atención de otras injusticias.

Aquí vale hacer una pausa para decir que si bien Hunger Games y Divergent son bieeeen entretenidos (3 libros cada uno) tienen el problema de la relación sentimental escrita por mujeres, en la que el lector varón se indigna porque las mujeres actúan como mujeres (y por ende no se les entiende nada) y los varones también actúan como mujeres (y te das cuenta de que estas autoras entienden a los hombres tanto como nosotros a las mujeres) muy a la Harry Potter, donde la relación entre Harry y sus amigos más se parece a la relación entre las protagonistas de Mujercitas que a la de una Band of Brothers. Dicho esto, Harry Potter para mí es literatura de supermercado, aunque algún mérito ha de tener si genera tanta plata. Yo creo que capaz es porque apunta a los huecos de la civilización occidental: sentimentalismo, obsesión con lo oculto, fuga de la realidad a través de soluciones mágicas y no trabajo, etc. Esa es mi opinión, insúltenme a gusto.

Después hay que mencionar a los grandísimos representantes de este género: George Orwell y Aldous Huxley, con 1984 y Brave New World respectivamente.
En la de Huxley (publicada en 1932) hay algunos elementos que vale la pena pensarles: una sociedad cuya población está limitada a un número específico, absoluta promiscuidad sexual, destrucción de los conceptos de familia, reproducción planificada y tecnificada, control a través de drogas (las cuales buscan suplir las necesidades de realización y absoluto), establecimiento de castas a través de la genética y el lavado de cerebro desde la más temprana edad, condicionamiento para que la gente odie estar sola y el concepto de ser individual sea descartado, consumismo institucionalizado, etc.. ¿No les suena conocido?

En 1984,tenemos el estado totalitario que vigila cada uno de tus movimientos y reescribe el pasado para que esté de acuerdo con los "ideales" del partido. El proverbial "Big Brother" siempre te está viendo, no te vayas a salir de la línea que se te ha asignado. Igual, hay un sistema de castas, unos pocos privilegiados con el Hermano Mayor por encima de todos.

Aparte tenemos ejemplos como Matrix, que nos movió el piso a los que teníamos unos 15 años cuando salió, por ese concepto de despertar a la falsedad de la sociedad en la que te mueves para darte cuenta de que en verdad eres un esclavo, un engranaje en el sistema.

Otro ejemplo que me encanta es Bioshock. En esta historia un hombre construye una ciudad submarina bajo una premisa: "NO GODS OR KINGS. ONLY MAN". Pero la absoluta libertad moral lleva a líos de poder y a la destrucción de la sociedad por una manipulación genética que, sin límites éticos, vuelve locos a los habitantes y los convierte en armas vivas. A la final tú eres un peón en el juego de poder de otros, manipulado en todos los sentidos.
Bioshock Infinite también tiene una historia interesante, que muestra la lucha de un hombre contra un todopoderoso "Profeta" que controla una sociedad desde el miedo religioso y la promesa de no cometer los errores del mundo de abajo, o incluso corregirlos desde su sabiduría. Después vas cachando que hay muchos caminos que el mismo hombre puede recorrer, y el choque cuando esos caminos se entrecruzan. 

Ahora, ¿a qué voy con todo esto? Muchas de estas obras tienen una característica. Hacen lo mismo que los cómics: llevan al extremo una situación para que sea evidente y veamos clara la película. Pero podemos ver algunas cosas interesantes que a mí me gusta masticar.

Uno: los métodos de control. Desde el control del poder militar, pasando por el control de la información, llegando a la satisfacción de las necesidades materiales y sensuales podemos ver cómo se han controlado las sociedades desde siempre. Otra es la elevación de gente común al nivel de dioses infalibles, o la promesa de la absoluta libertad que se cae por su propio peso.

Dos: las motivaciones de los de arriba. Creen entender la naturaleza humana y el funcionamiento social, y son más inteligentes que los demás, más preparados, mejores. O simplemente les gusta el poder y sus beneficios.

Tres: el espíritu humano que siempre acaba por rebelarse contra el sistema que se le quiere imponer, porque intuye que hay algo más y ese algo es esencialmente indomable e incómodo para el sistema.

Hay un hilo común en las sociedades distópicas de la ficción: el borreguismo. La comodidad por encima de todo. Desde el totalitarismo más totalitarista del mundo mundial hasta la pretensión de una libertad moral y económica total (en la que en lo único que no tienes libertad de hacer es cuestionar los límites de la libre libertad libertaria) encontramos el mismo problema, y es que el hombre no puede vivir de pan y circo o como animal de carga mientras los de arriba hacen lo que quieren. Y por eso es que los políticos y los pañales tienen que cambiarse con frecuencia.

No sé la intención de los autores de las obras. Reflexiono un poco, a mi gusto y como me da la gana. Luego no me salgan con que tal y cual autor pensaba tal y cual cosa, porque yo rescato lo que me parece y saco unas ideas que me inquietan, y que me llevan siempre a Dios.

Siempre a Dios porque sólo en Él encuentro el equilibrio en la libertad y la respuesta al desbalance que se genera cuando uno no quiere ser lo que otros quieren que sea. Sólo Él confirma ese sentimiento de que no basta con comida y sexo, de que el sacrificio vale y que en el Otro se descubre que yo también soy uno, único, con propósito. (Entre paréntesis, averigüen de la vida de Orwell, que aunque no parece haber encontrado a Dios es un tipo interesantísimo. Lo mismo Camus.) En Dios hallo que puede funcionar el ser individuo y deberse a los demás, ni en el absoluto colectivismo que anula a la persona ni en el absoluto individualismo que anula lo que tenemos en común y los límites de nuestra libertad. Porque en muchos de estos ejemplos lo que parece acabar por romper el molde acaba siendo el amor, y Dios es Amor.

No se si este post acabe teniendo algún valor para alguien más que yo. Pero si algo sacan, aparte de buscar leer y jugar más, que sea un poquito de paranoia y un poquito de rebeldía. Lo justo y necesario. Porque yo sí tengo algo de miedo, porque cuando se mueran los últimos que sí vieron a Hitler y a Stalin y sí trabajaron con sus manos y sí jugaron en la calle y sí leían a Orwell, nos va a quedar a nosotros impedir que se olvide la obligación perenne de cambiar los pañales. De hallar el equilibrio. De ver qué proponemos, más allá de lo que nos propone comprar el mercado para solucionar nuestra vida, o lo que están haciendo los que son cool en el Facebook. Cuando no baste con verte guapo/a en la selfie con 200 likes y busques llenar el vacío con sexo o con drogas o con plata, piensa en Orwell y en Huxley, piensa en Stalin y en Bill Gates, piensa que les estás haciendo el juego a los malos, y que hay a quienes amar, y por los que dejarse amar. Hay Otro, que nos amó primero.

TOTUS TUUS.

martes, 10 de junio de 2014

En vista del éxito alcanzado...

Mi prima querida me dice que le de vida al blog, así que me meto a los tiempos a chequear y ha tenido más visitas este mes que en los meses en los que de hecho publicaba seguido. Razón por la cual, a pesar de que estoy medio oxidado en esto de escribir (y en esto de pensar), me dispongo, a través de la presente, a una sarta de pensamientos inconexos en el mismo inconfundible estilo de siempre, con ironía, sarcasmo, ira, y la mejor de las intenciones. Además me parece que como el mundial comienza pasado mañana no vale dejarle para agosto.

En mis tiempos juveniles me desvié temporalmente por un camino interesante en términos musicales, que nos encantaba (y creo que todavía) a un poco de longos de mi generación y las anteriores: el punk. Nunca me hice punkero de adeveras, con las cadenas y los spikes y los pelos necios, básicamente porque la filosofía esa nunca me cuadró (a pesar de lo tentador que es odiar a los hippies y vivir en anarquía... y odiar a los hippies) porque Dios es orden (y AMOR, empezando por los hippies) y yo a Dios no le puedo sacar de la colada por ningún lado. Sin embargo vale la pena rescatar ese idealismo ciego de algunos de estos movimientos andergraun, porque para muchos (empezando por mi persona) la música punk, o el metal, o alguno de estos movimientos que a la final considero que no son para nada buenos en su conjunto, fueron la primera cachetada que nos sacudió y nos urgió a despertar de la basura del mainstream. Búsquense una canción de Rancid que se llama AS WICKED, medio ahí se cacha.

A riesgo de ofender a muchos de mis lectores, digo algo que he dicho siempre: a partir de la leva del 90 no sirven para nada. [EN ESTE PUNTO VALE HACER LA ACLARACIÓN: NO SON TODOS. NO TODO APLICA PARA LOS TODOS LOS IMPLICADOS. HAGO REFERENCIA A UNA TENDENCIA QUE PAREZCO NOTAR. CAPAZ SOLO SOY UN VIEJO AMARGADO. DEJA DE LEER Y ANDA SALVA A LAS BALLENAS] No sé si es porque ya no les tocó el servicio militar obligatorio, o porque nunca le vieron a la selección fracasar constantemente, o porque en vez de decirles que se esfuercen (y de darles un poco de tabla) les diagnosticaron cualesquier estupidez con su consecuente medicación, o porque no crecieron yendo al colegio un día sí y un día no por "las bullas", o sin luz un día no y el otro tampoco, por que no llovió en Paute, con miedo a veces hasta que los peruanos bombardeen Quito (no sé si alguna vez fue una posibilidad, pero cuando uno es chamo se cree cualquier cosa). Son la generación maldita, la que se les alevosea a sus mayores encamada por los mismos mayores. Son borrachos y drogadictos y promiscuos y siempre tienen la razón. ¿A qué voy?

Nosotros teníamos miedo. No digo que sea lo ideal, porque nosotros crecimos en una época rara, de presidentes caídos, quiebras nacionales, peligro en todo lado. Capaz nos programó la vida para estar siempre en pie de guerra y con las espaldas contra la pared, y eso que no vivimos una guerra como los europeos de mitad de siglo pasado y los gringos de toda la vida. Pero desarrollamos un respeto por el mundo, tal vez medio exagerado. Y eso, de alguna manera, te enseña a apreciar TODO.

Yo lo que veo en esa generación maldita es que no saben bailar. Le quedan viendo feo al que en verdad se divierte en una fiesta (y baila como loco), a menos que esté borracho!!! Cambian de novia como de camiseta y creen que saben de fútbol porque son hinchas del Barça. Se pasean por el mundo y creen que son cultos porque alternan con otros como ellos, pero de otro color. Creen que Harry Potter es literatura juvenil de calidad, y que 50 Shades of Gray es el no va más. La interacción social está estancada en los celulares y (cosa que no ha cambiado) se aceita con trago y cosas peores. En vez de repudiarlos, abrazaron los peores venenos de nuestra generación (el reggaetón por ejemplo) y los hicieron vida (han oído hablar de los "cromos"? No los del mundial. Son fotos de sus amigas, compañeras y novias, hermanas de sus amigos, desnudas o sugestivas. Tomadas POR ELLAS MISMAS. Y se los intercambian y coleccionan!!!).

Ahora me pueden decir (y con haaaaaarta razón!!!) que muchas de esas cosas pasaban también en mi generación, y otras probablemente hubieran pasado de existir la tecnología. Pero antes había más rebeldes. Más cuestionadores. Más lectores. Más punkeros, metaleros, existencialistas, y menos hipsters, salvadores de las vacas. Esos horribles errores filosóficos salían de algún tipo de inquietud. ¿Qué pasó con la inquietud? [ESTE POST ESTA IGUALITO A OTRO QUE ESCRIBÍ ALGUNA OTRA VEZ. ME CONSUME ESTE TEMA]. Y quieren saber qué es lo peor de esta generación maldita?
Que no tienen la culpa.
La tienen esa desgracia de padres que les crían. Esos que no les educan, sino que se "hacen amigos", que en vez de enseñarles el valor del cuerpo y del sexo les dan condones y pastillas, esos que se divorcian porque se casaron a la ligera, y cuernearon a la ligera, porque llevan toda su vida a la ligera. Esos mismos que nos van a gobernar, porque el descuido que tienen con sus hijos lo compensaron con éxito económico y político, y que nos van a dar una época interesante de libertad económica y social y de tristísima pobreza intelectual y espiritual. Y que en general son gente de corazón muy bueno, con conciencia social e inquietudes reales, pero que tempoco tienen del todo la culpa, porque a ellos a su vez les criaron los que crecieron en la época de los hippies.

Que maravilla sería el mundo sin hippies.

Ahora, si no nos tomamos la molestia de presentarles a los clásicos, de enseñarles a bailar salsa, de mandarles al carajo cuando le faltan el respeto a una señorita o un mayor, les tocará aprender a las malas o botar fregando más el mundo. Pero nosotros, con nuestra estupidez, nos hacemos a los jóvenes con la absurda esperanza de estar de moda, de que no nos desprecien por viejos, de que no pase nuestro momento de gloria.

Haz patria, corrígeles. Hazles sentir miserables. Reprímeles. Diviértete.

Ya, se me fue un poco de las manos. Pero si no me crees, anda a una de sus fiestas y observa la apatía y falta de talento para el baile, y la preponderancia del trago barato. Lo del trago barato es una constante vieja, pero eso de la apatía y falta de talento para mí es una muy mala señal, porque poco se puede esperar de una generación que no sabe festejar. Y sabes por qué no saben festejar? porque no saben APRECIAR. No saben lo que vale una alegría, y no saben lo que vale una pena. 

miércoles, 1 de enero de 2014

Lean todo no sean vagos sino más vale sean diligentes como los de las fábulas de Esopo.

Que más mis estimados! En vista del éxito alcanzado, vuelvo y repito a renglón seguido como indica la gráfica dos puntos prosigo: 2014. Por medio de la presente, nada más pedirles que sean mejores que el año pasado, porque francamente me importa un rábano si dejan de fumar, van al gimnasio, hacen la dietísima, etc.. Lo único que importa es que seamos mejores (léase santos).
Entre estas y las otras me he olvidado de este blog mugroso. Así que vamos a darle uso. Por eso, sin orden en particular, voy a poner las lecciones que me dejó el 2013, mas sea las que me acuerdo rai nao así sean unas que ustedes que son tan maduros e inteligentes y phd's y masters (of puppets) y tanta vaina más ya sabían desde que Tarzán era chirisiqui. A mí me toma como un año llegar a las conclusiones a las que todo el mundo arribó desde que salió de la edad del burro. Algunas son cosas que ya sabes y se refuerzan, otras son nuevas.

1.- La palabra "amigo" se usa con mucha ligereza. Considérate bendecido si tienes tres o cuatro amigos. Todos los demás son conocidos, los que te usan, los que te quieren porque les entretienes, los que se preocupan por ti mientras no les implica salirse de su comfor zone. Sean del colegio, de la universidad, de la iglesia, del barrio. Y las amistades se trabajan. 

2.- Es facilito aparentar. Ser políticamente correcto. Andar en puntas de pie, no vaya a ser que vayas ofendiendo a alguien (peor aún si es alguien que te puede generar billete, o trabajo, o placer!!), a veces incluso bajo la excusa de la caridad. Además andamos todos a la búsqueda de ofendernos, porque así rehuimos la discusión y el crecimiento. La gente que se ofende por la forma es la gente con la que yo no quiero hablar. Que pena que sea la mayoría. A pesar de ello, toca hablar con haaarta gente. Ahora, no estoy diciendo que hay que ser grosero (por divertido que sea jejejeje), sino que hay que decir las cosas como son, porque la verdad nos hará libres. El tino que nace de la verdadera caridad no maquilla la verdad. Está tan embarrado este asunto que a mi me dicen grosero por decir las cosas como son por lo menos una vez al mes (también me dicen grosero porque a veces soy grosero, y por eso he aprendido a distinguir).
Además es facilito que se vea que eres "bueno". lo difícil es caminar del lado correcto de la línea que divide el ser testigo vivo de tus convicciones del ser imagen para que no te frieguen o juzguen. Y si no te estás examinando eso constantemente, pues te vas a encontrar del lado equivocado, lleno de obras huecas. Y eso es horrible.

3.- Hay una diferencia MUY grande entre sufrir por el otro porque en verdad le amas (como Cristo) y sufrir por el otro porque esperas algo de él para ti. La segunda es la manera segura de ser dependiente, inseguro e infeliz. La vida debe gastarse entregándose, pero el estar esperando respuesta aparte de egoísta es estúpido. Si no hay respuesta vos das lo que puedes, y si es algo que de alguna manera implica reciprocidad (como un noviazgo) simplemente se corta y a otra cosa mariposa. Vos ya no eres tierrita de esta volqueta, como dice el sabio pueblo de la Primavera City. Para entender este concepto en puro y limpio, léase la oración de San Francisco de Asís (googlése hazme un instrumento de tu paz seguido por el nombre del santo en cuestión, en un tab diferente para que acabes de leer este apasionante post y yo me sienta más querido y apreciado en este abrir de mi corazón a las primeras luces de este año que arranca lleno de ilusiones todavía impolutas, no rasgadas  aún por las garras de la rutina y ese falso realismo que en verdad es pesimismo, por ese pragmatismo enfermo de hacerse al espíritu del mundo con tal de llegar a una meta que, alcanzada, se hace humo porque siempre fue nada más un llegar solo por llegar, he dicho!).

4.- La gran mayoría de los buseros, policías metropolitanos y alcaldes de Quito merecen la muerte o la tortura por sus crímenes contra Cumbayá. Pero por suerte los cristianos no creemos en tan severos castigos y nos limitamos a ridiculizarlos en distintas redes sociales. (todo ese punto, con su fondo de crítica constructiva, se ha hecho con animus jocandi. Por favor no me metan preso, yo no quiero que maten ni torturen a nadie ni pienso hacerlo jamás.)

5.- La lacra inmunda de la ideología de género (y con ella el aborto) se están cayendo por su propio peso. trataron de embutirle ese sánduche de arañas a la gente y les salió la criada respondona. Lastimosamente quienes más impulsan estas vainas lo han hecho a través de la violencia, la persecución y la criminalización del pensamiento contrario, lo que ha permitido mostrar que lo que no tienen son argumentos. Y el que diga que salir a insultar o agredir con el torso descubierto es un argumento, seguro va a sufrir que Aristóteles y Chesterton le jalen las patas en su lecho de muerte. Ojo, no digo que la gente que anda en esta vaina sea gente mala, porque no me consta de NADIE que sea malo/a (vieron cómo les incluí a las mujeres con ese malo/a? IGUALDAD!!!), sino que la imposición no genera convicción duradera, en nada. Ni en política, ni en religión, ni en fútbol, ni en la estúpida costumbre de pedir una cuota que se divide, a saber, en 2 dólar para comida y 8 para trago para cualesquier reunión de carácter social. Y tarde o temprano el paganini, o la madre de familia, o el feligrés comienza a cuestionar. Y quede claro (si no estaba claro) que yo soy católico apostólico y romano, que quiero que me entierren con el crucifijo en la derecha y el rosario en la izquierda, con la milagrosa al cuello y la camiseta del Celtic (ese es otro detalle pero ya diuna pasaranles el dato a mis deudos). "Católico soy, de Sacramentos, de vela en mano y procesión!!" Pero porque así lo he decidido. Y de paso, tampoco estoy diciendo que soy bueno o soy santo. Después cualquiera me ataca a punta de falacias de atinencia o ad hominem y hay que quitale todo lo que son los "argumentos" típicos de "y vos qué muy bueno??".
Ojalá no me equivoque en este punto. De todos depende.


Ya me dio sueño, así que ojalá estemos más constantes este año, para que pierdan tiempo aquí también y no sólo en esa basura del Instagram. Gracias, saludos en casa.

Y que viva María, Madre de Dios!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
TOTUS TUUS.

jueves, 26 de septiembre de 2013

La sabiduría de Rocky

Esta es una de mis citas favoritas del cine de todos los tiempos. Me importa un rábano lo que los críticos y los intelectualoides piensen de Rocky.

Rocky Balboa: "I'd hold you up to say to your mother, "this kid's gonna be the best kid in the world. This kid's gonna be somebody better than anybody I ever knew." And you grew up good and wonderful. It was great just watching you, every day was like a privilige. Then the time come for you to be your own man and take on the world, and you did. But somewhere along the line, you changed. You stopped being you. You let people stick a finger in your face and tell you you're no good. And when things got hard, you started looking for something to blame, like a big shadow. Let me tell you something you already know. The world ain't all sunshine and rainbows. It's a very mean and nasty place and I don't care how tough you are it will beat you to your knees and keep you there permanently if you let it. You, me, or nobody is gonna hit as hard as life. But it ain't about how hard you hit. It's about how hard you can get it and keep moving forward. How much you can take and keep moving forward. That's how winning is done! Now if you know what you're worth then go out and get what you're worth. But ya gotta be willing to take the hits, and not pointing fingers saying you ain't where you wanna be because of him, or her, or anybody! Cowards do that and that ain't you! You're better than that! I'm always gonna love you no matter what. No matter what happens. You're my son and you're my blood. You're the best thing in my life. But until you start believing in yourself, ya ain't gonna have a life. Don't forget to visit your mother."

Eso nomás.